Reunión de Xulio Ferreiro y Alberto Núñez Feijóo con las ministras Reyes Maroto y Teresa Ribera sobre el futuro de Alcoa
stop

El Gobierno prevé sustituir en unos meses las subastas de interrumpibilidad por incentivos a la inversión para los grandes consumidores de energía

en A Coruña, 27 de noviembre de 2018 (05:00 CET)

Galicia manda en la subasta eléctrica. La economía gallega tiene un peso de poco más del 5% en el PIB español, pero una industria de enclave implantada en los años setenta y ochenta, muy intensiva en consumo de energía, ha propiciado que el modelo gallego cuente actualmente con grandes empresas que tienen ya otra dependencia, la de los bajos costes energéticos y, en consecuencia, la de unos precios subvencionados. Sobre este escenario, Galicia acapara gran parte de los megavatios de disponibilidad que se reparten en la subastas de interrumpibilidad, como la convocada para diciembre.

De acuerdo con los cálculos que maneja la Consellería de Economía, actualmente el 40% de los megavatios de la subasta de interrumpibilidad que convoca cada seis meses el Gobierno se adjudican a plantas productivas implantadas en la comunidad gallega, ya sean de empresas autóctonas (Megasa) o de grupos como Alcoa, Celsa Atlantic, Ferroatlántica o SGL Carbón. De ahí que la subasta convocada para la segunda semana de diciembre sea determinante. Y no solo para Alcoa, que es el tradicional gran receptor y concurrirá con las plantas de San Cibrao y A Coruña, en pleno conflicto.

Menos megavatios y precios más bajos

La preocupación en Economía reside en que en la subasta de diciembre el Gobierno convoca una puja con dos bloques menos de 40 megavatios, que es el gran caramelo. Todo ello aumenta la incertidumbre y llevará, según fuentes de Economía, a que una menor oferta, con mayor concurrencia por parte de las empresas, se traduzca finalmente en precios más bajos por los bloques a subastar. En otras palabras, menos prima para las empresas.

Ocho empresas electrointensivas se han unido en Galicia en un germen de lobby, de momento una mesa de trabajo, para plantear sus reivindicaciones ante el nuevo marco energético. Se trata de grandes consumidores como  Finsa, la metalúrgica  Megasa e Intasa, maderera del Grupo Tojeiro, que se unen a SLG Carbón, Ferroatlántica, Ence, Celsa Atlantic y Alcoa.

Los planes del Gobierno

Y todo ello se produce en un marco en el que el Gobierno estima que la de diciembre será la penúltima subasta de interrumpibilidad. Habrá otra en junio de 2019 y listo, según sus planes. Lo desvela la ministra de Transición Ecológica, Teresa Ribera, en una entrevista en Cinco Días. A su juicio, "hace mucho que la Comisión Europea viene diciendo que los mecanismos de apoyo al precio de la energía son ayudas de Estado". "Nosotros hemos logrado subastas de interrumpibilidad por un periodo", explica, "pero la mejor solución es un estatuto para toda la industria electrointensiva común para toda Europa, para que no haya distorsiones en el mercado".

Teresa Ribera tiene un plan. "Se trata de subvencionar con un esquema de ayuda de Estado con el compromiso de la industria de invertir para que sus procesos alcancen la máxima eficiencia en consumos energéticos e innovación". "Mientras tanto", anuncia, "habrá dos subastas de interrumpibilidad". Nada más.

 

Suscribir a boletines

Al suscribirte confirmas nuestra política de privacidad