La Policía y Europol La policía realizaron ocho registros en los que intervino 4.600 terminales de Web TV, numeroso material informático y documentación de Blusens

Habla la denunciante: Blusens pudo vender "hasta 100.000" receptores pirata

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Egeda, la entidad de gestión de derechos que denunció a Blusens, asegura que el decodificador era “muy popular” y llegaba a “romper el stock” en algunas tienda

Rubén Rodríguez

Economía Digital

La Policía y Europol La policía realizaron ocho registros en los que intervino 4.600 terminales de Web TV, numeroso material informático y documentación de Blusens

en A Coruña, 13 de marzo de 2018 (05:00 CET)

“Si fuera un terminal de smart tv (televisión inteligente) como la de Google o Apple no pasaría nada, el problema es que la funcionalidad principal, y así lo anunciaban en algunas tiendas o comercios, era tener acceso gratuito a contenidos de pago”. Así explica Egeda, la entidad de gestión de derechos de propiedad intelectual de los productores audiovisuales, el caso Blusens, empresa otrora referente de la innovación en Galicia que ahora se las juega en los juzgados.

La denuncia de Egeda, a la que se sumaron a posteriori Mediapro y la Liga de Fútbol Profesional, provocó la detención del fundador, José Ramón García, y de otras cinco personas vinculadas a Blusens, además de la incautación de 4.600 terminales WebTV, el producto de la empresa que, supuestamente, daba acceso a contenidos de pago de manera ilegal.

Un éxito de ventas

Según Egeda, el decodificador era “muy popular” e incluso llegaba a romper el stock en algunos establecimientos.  “Creemos que se han vendido decenas de miles, que las unidades que se pusieron a la venta pueden superar las 100.000”, explica la entidad, que fundamenta esta estimación en el material incautado. La Policía cifró en 1,5 millones el volumen de facturación de Blusens con su WebTV en medio año.

“Si lo dividimos entre el precio, nos da unas ventas de entre 15.000 y 20.000 terminales al año. Nosotros creemos que estuvo seis años en el mercado”, explican en la entidad.

La investigación de Egeda, que tiene un departamento contra el fraude, partió, según explican, de la constatación de que el receptor de Blusens tenía un precio más elevado que el de productos similares, lo que llamó la atención de la organización. Se comercializaba por una cuantía próxima a los 120 euros a través de unos 14.000 puntos de venta.

Así funcionaba el decodificador prohibido

Según lo describe la entidad, el producto era “la bomba”, pues daba acceso a todo tipo de contenidos audiovisuales, incluyendo series, películas, el fútbol de pago e incluso plataformas como Movistar o Netflix. “A través de unas aplicaciones, que el proceso judicial determinará si diseñaba la propia empresa, se accedía a todo tipo de contenidos de pago, simplemente activándolas, pues venían preinstaladas en el dispositivo".

Operaba con listas M3U, un archivo de texto básico que remite a las ubicaciones de los archivos multimedia, y con un sistema basado en la aplicación Kodi, que facilita la clasificación y reproducción de los contenidos, según la entidad.

Blusens: foros especializados resolvían cualquier problema de instalación o conexción del receptor 'pirata'

“Además, tenían foros especializados donde resolvían problemas si fallaba algo en la conexión o para instalar una determinada aplicación, que al parecer también estaban manejados por Blusens”, indica Egeda.

La entidad aclara que este es el fundamento en el que basaron la denuncia y que será ahora el proceso judicial quien esclarezca todos los hechos, si bien matizan que de los registros de la Policía parece quedar “claro” que existía una organización para permitir el acceso a contenidos de pago.

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