Egasa descubre un proyectil de la Guerra del Pacífico en su nuevo casino de Chile

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La empresa gallega tuvo que parar las obras del complejo de Arica y aguardar a que el Ejército lo retirara

Gran Casino de Copiapó y González Puentes

en A Coruña, 30 de noviembre de 2015 (06:11 CET)

El 9 de julio, Egasa puso la primera piedra de un nuevo complejo en Chile en el que invertirá 55 millones. El Arica City Center estará formado por un hotel de 5 estrellas con 128 habitaciones, spa, gimnasio, peluquería, salón de convenciones de 1400 metros cuadrados, piscina cubierta y exterior y un nuevo casino de la marca Luckia, que sumará 350 máquinas de azar, 12 mesas y 60 posiciones de bingo a los recursos de la empresa gallega en el país latinoamericano.

Las obras avanzan bien, incluso con un ligero adelanto sobre la fecha prevista, pero no han estado exentas de sustos. El más notable ha sido el descubrimiento de un proyectil de la Guerra del Pacífico en el terreno, que obligó a detener los trabajos. La dirección decidió no tocar nada y comunicar a las autoridades el hallazgo. Intervino el Ejército para retirar el proyectil que, según informa Egasa, no entrañaba peligro de detonación.

De la guerra, al océano

A la sorpresa provocada por el conflicto armado del siglo XIX entre Chile y los aliados Colombia y Perú, siguió otro hallazgo. "Encontramos la caldera de una embarcación con cien años de antiguedad", relata José González, presidente de la compañía, que estuvo recientemente en Latinoamérica.

Con todo, insiste en que las obras van a buen ritmo y que tiene una buena perspectiva de negocio en Chile, donde Egasa despliega seis filiales dedicadas al sector inmobiliario y a los juegos de azar.

La crisis del cobre y el tabaco

El gigante gallego del juego, que se afana en ganar dimensión por la reducción de los márgenes que el mercado online ha provocado en el negocio tradicional, ha pasado por algunas dificultades en Chile, pero siempre ha sacado rentabilidad a sus inversiones.

Está afectada por la ralentización de la economía chilena, en parte provocada por el parón de China, donde exporta grandes cantidades de cobre. La otra crisis sucedió hace tiempo, por la prohibición de fumar en el interior de los locales, lo que obligó a Egasa a acondiconar terrazas con máquinas b incorporadas para no perder volumen de ingresos.

Además del complejo en construcción, Egasa controla en Chile el Gran Casino de Copiapó, que en el primer semestre del año logró unos ingresos de 3,3 millones de pesos y multiplicó por tres los beneficios, que se situaron por encima del millón de pesos.

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