Dos inversores salvan TorreMirona

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Green Meeting Point y El Ginjoler se encargarán de gestionar el hotel y el pavellón de eventos del proyecto de hostelería del grupo Alze, presidido por Juan Manuel Dalmau

Lucy Van Haastert, directora inmobiliaria TorreMirona

01 de mayo de 2011 (02:37 CET)

Tras el parón invernal y la aplicación de un ERE de extinción de empleo que afectó al 100% de la plantilla (22 personas), el hotel TorreMirona Hotel Relais ha vuelto a abrir sus puertas dentro del resort TorreMirona de la mano de dos inversores privados. Las empresas gerundenses Green Meeting Point y El Ginjoler han salvado el proyecto creado hace 15 años por el grupo Alze, presidido por Juan Manuel Dalmau, encargándose de la gestión del hotel y el pavellón de eventos, respectivamente.

Así, la empresa de Dalmau administrará su especialidad: el campo de golf. “Por ello somos el número uno de España y llevamos cinco campos más”, afirma la directora inmobiliaria del resort a Economía Digital, Lucy Van Haaster. Asimismo, ha explicado que “todos los campos de Girona en invierno son deficitarios”. En cuanto al despido de los empleados del hotel, defiende la contratación estacional del personal como un elemento más del plan de reducción de gastos que está vigente.

“En tiempos difíciles es muy importante sumar esfuerzos. Nosotros buscamos crecer en volumen y lo hemos hecho con Green Meeting Ponint y El Ginjoler”. En este sentido, asegura que el grupo Alze estaba en inferioridad de condiciones al negociar con los touroperadores para dar salida al complejo hotelero, que cuenta con spa, al gestionar un sólo establecimiento. “Aquí el volumen es muy importante, y Green Meeting Ponint es muy relevante en la provincia de Girona”.

Inversión de dos millones

En cuanto a la restauración, el grupo de catering El Ginjoler ha dado un impulso a los pabellones que hay en el hotel de Navata. El negocio en TorreMirona está en la organización de eventos, básicamente banquetes de bodas y encuentros empresariales. Van Haaster justifica traspasar este segmento por la falta de experiencia de Alze, que les pasó factura. De hecho, desde el hotel reconocen el impulso en difusión que ha recibido el establecimiento con la entrada de los gerundenses.

Con todo, la entrada de los dos inversores ha supuesto para Dalmau tener que desembolsar dos millones de euros en el resort. La mayor parte de este dinero ha ido a parar al hotel, en mejorar el edificio y el entorno.
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