Dos firmas españolas pugnan con Boeing y Airbus para construir drones en Galicia

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La Xunta retrasa hasta principios de 2016 la elección del socio industrial para el desarrollo de aviones no tripulados en el aeródromo de Rozas

El presidente de la Xunta (izda.) y el conselleiro de Industria (dcha.) en el aeródromo de Rozas

en A Coruña, 29 de diciembre de 2015 (22:52 CET)

La búsqueda del socio o socios tecnológicos para el polo industrial de aviones no tripulados de uso civil que la Xunta desarrolla en el aeródromo de Rozas enfila su recta final. Ya sólo quedan cuatro finalistas. Se trata de Boeing y Airbus, los dos gigantes de la aeronáutica mundial, y las empresas españolas Indra e Inaer.

Los aspirantes nacionales poseen experiencia en el ámbito tecnológico. Indra es una firma especializada en sistemas que también ha desarrollado sus propios UAVs (vehículos aéreos no tripulados, por sus siglas en inglés), tanto para uso militar como para labores de vigilancia y seguridad, materias en las que destaca también Inaer, referente español en operaciones de emergencia aérea y mantenimiento de aeronaves. Airbus y Boeing, por su parte, tienen sobrados conocimientos en el diseño y fabricación de drones, tanto para aplicaciones civiles como militares.

Pensando en Galicia

Las empresas finalistas son, como explican desde la Consellería de Economía e Industria, "las que han mostrado un mayor compromiso con Galicia y las que mejor responden a las expectativas marcadas por la Xunta, siguiendo criterios de creación de puestos de trabajo, colaboración con empresas y centros de investigación gallegos, implantación de centros de I D, implantación de industria vinculada a la fabricación de drones y de colaboración con otros sectores estratégicos para Galicia".

El concurso público ha despertado el interés de más de 200 empresas de todo el mundo y de las principales multinacionales del sector. Muchas de ellas, como es el caso de Everis, Elbit Systems, Augustawestland, Thales, se han quedado en el camino, junto con propuestas como la de la UTE gallega UAV-Galicia, que llegó a posicionar su proyecto entre los diez mejores.

En las próximas semanas, el Ejecutivo autonómico espera dar a conocer el nombre del ganador, aunque podría no ser un único proyecto. La Axencia Galega de Innovación, impulsora de la iniciativa, contempla la posibilidad de que exista más de un vencedor, lo que podría obligar a duplicar el desembolso previsto – 25,5 millones de euros – en función del interés para Galicia.

Retraso en la firma

Las previsiones iniciales de la Xunta apuntaban a que el contrato con el nuevo socio se firmaría en diciembre. Sin embargo, desde la Consellería de Industria restan importancia a esta demora. "Una semana arriba o abajo es lo de menos. Es un proceso especialmente intenso en el que participan empresas muy grandes con ofertas buenas y complejas y hay que tomarse todo el tiempo que sea necesario para analizarlas. Queremos hacerlo bien", apuntan.

La búsqueda de socio industrial para el desarrollo de drones en Galicia es solo una de las patas del proyecto de creación de un polo industrial en la localidad lucense de Castro de Rei impulsado por la Xunta y vinculado a este tipo de aeronaves. El presupuesto total para esta actuación es de 55 millones de euros, de los que 10 ya se han empleado en la creación, junto con el Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial (Inta), del centro mixto de investigación aerotransportada. Otros 20 millones se destinarán a la compra pública innovadora de tecnologías, mientras que los 25 restantes corresponden a la búsqueda del socio industrial.
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