Una de las residencias de DomusVi en Madrid / DomusVi

DomusVi también es un foco de conflictos laborales

La absorción de SARquavitae se ha convertido en un quebradero de cabeza para DomusVi por las demandas judiciales presentadas por trabajadores y sindicatos

Sin poder evitar el tsunami, las residencias de DomusVi se han convertido en un agujero negro para los afectados por coronavirus y son ya cinco las comunidades autónomas que han decidido intervenir sus centros de mayores por la inusitada y poco explicada fuerza con que ha golpeado el Covid-19 a sus residentes y trabajadores. Galicia, Madrid, Cataluña, Andalucía y Comunidad Valenciana han intervenido residencias de DomusVi en las últimas semanas por los casos de coronavirus. Pero hay más focos que el sanitario en la trayectoria reciente de DomusVi, la antigua Geriatros.

La compañía presume de emplear a más de 21.000 trabajadores. Es el líder por red de centros y servicios de atención a las personas, al gestionar más de 25.000 plazas en 198 residencias de ancianos y atención diurna. Ese contingente laboral bien podría ser foco de conflicto, pero ha sido precisametne la absorción de SARquiavitae, una de sus grandes operaciones, lo que a buen seguro más ha ocupado al gabinete jurídico de la compañía en el último año.

Las subrogaciones de SARquavitae y Eulen

DomusVi firma en febrero de 2017 la adquisición de SARquavitae Servicios a la Dependencia por casi 257 millones de euros. SARquavitae, con centro de operaciones en Barcelona, era uno de los grandes competidores de DomusVi. Y los conflictos laborales no tardaron en llegar.

Sin ir más lejos en el tiempo, el pasado mes de noviembre, la Sección Segunda de la Sala de lo Social del Tribunal Superior de Justicia de Madrid tumbó recursos de la ahora filial de DomusVi por el despido de trabajadores a los que había comunicado en 2018 que pasarían a formar parte de la plantilla de la empresa Eulen Servicios Sociosanitarios, al haber resultado la misma adjudicataria del servicio de teleasistencia de la Comunidad de Madrid de los usuarios no dependientes del Ayuntamiento de Getafe .

Eulen comunicó a SARquavitaesu intención de no proceder a la subrogación de los trabajadores en los servicios de teleasistencia domiciliaria en las localidades de Colmenar Viejo y Getafe. Y ahí comenzó el conflicto. Eulen también se personó en los casos impugnando los recursos presentados por la filial de DomusVI.

Conflicto colectivo en Madrid

En otros casos se presentaron recursos por despido contra la filial Quavitae Sercicios Asistenciasl, la propia Eluen y Geriavi, que es la matriz de todo el grupo, con base de operaciones en Vigo. El criterio aplicado por la Sección Tercera de la Sala de lo Social del Tribunal Superior de Justicia de Madrid cambió cuando también a finales del año pasado dio la razón a la filial de DomusVi y condenó a Eulen a raíz del despido de una trabajadora en excedencia a la que pilló el cambio de adjudicatario de otro centro de día de Madrid.

DomusVi también se las ha visto con los sindicatos en este tiempo. La Federación de Sanidad y Sectores Sociosanitarios de Comisiones Obreras presentó a comienzos del año pasado un conflicto colectivos ante la Sección Sexta de la Sala de lo Social del Tribunal Superior de Justicia de Madrid, por modificación sustancial de las condiciones de trabajo por la forma de computar el tiempo de descanso en uno de sus centros de Coslada.  El alto tribunal desestimó el recurso planteado contra una sentencia anterior, y dio la razón a DomusVi frente a CCOO. La polémica, en este caso, tenía su eje en la reducción de los 20 minutos de pausa diaria, computados como trabajo efectivo, algo que no preveía el convenio, a quince minutos que fija el nuevo convenio.

Un artículo de Economía Digital Galicia

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