DIA dará hasta el 50% del beneficio en dividendos

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DISTRIBUCIÓN

16 de mayo de 2011 (09:09 CET)

El grupo ya ha registrado en la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) el folleto con toda la documentación requerida para su salida a bolsa. El streptease de la compañía desvela que en 2010 el beneficio neto bajó un 0,8% hasta los 116,8 millones de euros y que las ventas crecieron un 3,9% hasta los 9.588 millones.

La compañía, que tiene más de la mitad de sus casi 6.400 establecimientos en España -450 en Cataluña, donde tiene una fuerte implantación- saldará a bolsa el próximo mes de julio valorada entre los 3.200 y los 4.000 millones de euros, según las distintas estimaciones de los bancos que participan en la operación.

Mañana, la alta dirección de la compañía se presentará antes los analistas franceses en París. El miércoles, será el turno de los españoles en la Bolsa de Madrid, donde van a cotizar las acciones del grupo, que cuenta con unos objetivos muy ambiciosos: quiere alcanzar los 8.000 establecimientos en 2013 en una combinación de tiendas propias y franquicias.

La operación no es una salida a bolsa clásica ya que consiste en un spin off –segregación de una rama de actividad– por el que los accionistas de Carrefour recibirán en concepto de dividendo todas las acciones de DIA que están en manos del grupo de distribución galo. Es decir, que cada accionista de Carrefour recibirá un número de títulos de DIA proporcional a los que posea de la casa matriz.

Deuda refinanciada

Según el folleto de la operación, la compañía pagará un dividendo a su matriz –Carrefour- de 368 millones de euros antes de empezar a cotizar. Una vez en el mercado, DIA distribuirá en dividendos entre el 30% y el 50% de sus beneficios.
DIA debutará en bolsa con una deuda neta de 625 millones de euros. El pasado mes de abril, el grupo refinanció su deuda a través de préstamo sindicado a cinco años por un máximo de 1.050 millones.

El grupo cerró el pasado ejercicio con un 231 millones en concepto de litigios y arbitrajes. España le reclama 82,8 millones por el impuesto de sociedades y Francia 74, por IVA y aranceles.
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