Desacuerdos entre Xunta y Pascual fuerzan el concurso de Alimentos Lácteos

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Conde asegura que el grupo burgalés ya no “apuesta” por la cooperativa gallega

Rubén Rodríguez

Reunión del consejo de administración de Alimentos Lácteos con Francisco Conde y Rosa Quintana en San Caetano | E.P.
Reunión del consejo de administración de Alimentos Lácteos con Francisco Conde y Rosa Quintana en San Caetano | E.P.

25 de mayo de 2013 (01:29 CET)

Alimentos Lácteos ha perdido la batalla del tiempo. Tras meses de negociación para lograr una inyección de capital para un nuevo plan de negocio a tres bandas --en el que entraba Leche Pascual, un socio industrial y la Xunta de Galicia-- solicitará el concurso voluntario de acreedores. Lo anunció el gerente de la agrupación de cooperativas, Miguel Martín, tras reunirse este viernes con los conselleiros de Economía, Francisco Conde, y de Medio Rural, Rosa Quintana, además de con las cooperativas.

Para reactivar la planta de Outeiro de Rei (Lugo), paralizada desde marzo, la compañía necesita liquidez, en torno a 5 millones de euros --la Xunta había requerido un mínimo de 4 millones para activar el nuevo proyecto--. Con esa cuantía, la empresa podría acercar su productividad al umbral de la viabilidad, envasando no menos de 8 millones de litros al mes --lo que implicaría volver a envasar marca blanca--. Esta premisa está recogida en el plan de negocio elaborado por la consultora MV& Asociados y tutelado por Pascual que Alimentos Lácteos entregó al Gobierno gallego.

En él se recoge la llegada a Outeiro de Rei de un socio industrial vinculado al propietario de las instalaciones, Grupo Pascual. La baraja se rompió por ese lado. Al menos, así lo transmitió la Xunta. El conselleiro de Economía, Francisco Conde, lamentó que el grupo burgalés haya dado un "giro muy importante", después de trasladar "en su momento que sí estaba comprometido con el proyecto, cambió su postura" y "su propuesta" y "no está dispuesto a apostar por Alimentos Lácteos", dijo a Europa Press. Conde concluyó que "este cambio de postura del socio industrial hace inviable el proyecto".

Desacuerdos

El paso atrás de Pascual daría un vuelco a la situación previa al concurso de acreedores. Alimentos Lácteos puso sobre la mesa un socio industrial, acuerdos con proveedores para suministrar leche, aplazamientos de su deuda, que ronda los 14 millones, y un plan de negocio que requería de liquidez. Sin el socio industrial, la empresa desanda el camino y tendrá que buscar nuevo compañero de viaje. Tendrá que buscar “un milagro”, en palabras del representante de los trabajadores, Christian López Carmona (CIG).

La presencia de Pascual no solo es importante en el aspecto de la financiación, en donde se atascó buena parte de la negociación con la Xunta. También debía aportar su know how, su experiencia a la hora de comercializar el producto y gestionar una fábrica que quiere multiplicar su rendimiento. El grupo burgalés también es el arrendador de las instalaciones y, hasta la fecha, se ha mostrado flexible en el cobro de la deuda por el alquiler --que, según fuentes cercanas a la cooperativa, se acerca a los 3 millones de euros--.

La Xunta, dispuesta a avalar el proyecto

El gerente de Alimentos Lácteos, Miguel Martín, ha querido transmitir un mensaje de tranquilidad y optimismo. “El plan de negocio es correcto y sigue en pie. No hemos sido capaces de llegar a un acuerdo sobre las condiciones para ponerlo en marcha pero entiendo que Pascual no ha cerrado la puerta, sigue teniendo interés”, indicó a Economía Digital.

Martín prefiere quedarse con los aspectos positivos, como el apoyo de la Xunta. Francisco Conde aseguró que el Gobierno gallego está "desde luego" dispuesto a conceder nuevos avales pero ha condicionado dicha posibilidad a la “implicación de un socio industrial que gestione el proyecto que sea capaz de canalizar la producción de leche".

La Xunta ya movilizó en el pasado 5 millones de euros en préstamos y avales para el proyecto de Alimentos Lácteos, según la respuesta oficial de la Xunta a una petición de información del BNG.

Trabajadores


En lo que respecta a los 83 trabajadores inmersos en la aplicación de un ERE suspensivo, el gerente de la empresa ha garantizado que "nada" cambia con la nueva situación, puesto que la medida "está planteada con fecha de finalización a final de año". "No vamos a extinguir contratos ni cancelar el ERE porque vamos a seguir trabajando en la solución", subrayó.

Pero el desánimo abunda entre los 80 trabajadores de la planta. El comité de empresa calificó de “fracaso” el intento de reflotar la compañía. “No es de recibo que a estas alturas, de la misma manera que se demandaron compromisos a las otras partes, no se tuvieran garantías formales suficientes con el socio industrial”, transmitió en un comunicado.

En el texto, se critica con dureza a la Xunta. “Los trabajadores denunciamos hace varias semanas que la acitudi de silencio e inacción podía comprometer el futuro del socio industrial y que todo parecía indicar que la Xunta de Galicia abandonaba el proyecto de Alimentos Lácteos, abocándolo al concurso de acreedores”, reza el comunicado. “Hoy (por el viernes) todos los extremos se materializaron, hecho que lamentamos y que entendemos que perjudica a las partes más débiles, los trabajadores y productores”.
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