Debacle de Pemex, que eleva sus pérdidas un 62% hasta junio

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El grupo, que invierte en una auxiliar naval en Vigo, mantiene paralizado su desembarco en el puerto exterior de A Coruña

Emilio Lozoya, ex director general de Pemex

en A Coruña, 30 de julio de 2015 (18:47 CET)

Malos tiempos para Pemex, el gran aliado del sector naval gallego. Cuando a punto está de concluir la construcción de algunos de sus proyectos en Galicia, como son los floteles, la compañía anuncia unas pérdidas netas de 5.388 millones de dólares (4.919 millones de euros) en el segundo trimestre, un 62% más que en el mismo período del 2014, golpeada por la caída de los precios del crudo y una menor producción de hidrocarburos.

La empresa, una de las mayores petroleras del mundo y clave en las finanzas públicas mexicanas, había registrado una pérdida neta de 2.911 millones de euros en el segundo trimestre del año pasado. Los ingresos de la compañía descendieron en un 24,5% entre abril y junio de este año, hasta los 17.214 millones de euros, según admite la compañía, que también reconoce un quebranto por la depreciación del peso mexicano frente al dólar, que le dejó una pérdida cambiaria de 1.795 millones de euros.

Incidencia de la crisis

"Los resultados de la compañía continúan reflejando el claro impacto causado por el entorno actual, donde los mercados siguen registrando un suministro excesivo y el dólar se mantiene cada vez más fuerte", según el director de Finanzas de la petrolera, Mario Beauregard, en una conferencia con analistas.

Pemex acaba de comprometer a su filial Barreras en un nuevo proyecto, la puesta en marcha de una auxiliar naval con base en Vigo, en alianza con Finanzauto y el grupo americano Caterpillar. Sin embargo, mantiene en stand by sus proyectos para implantarse en el puerto exterior de Punta Langosteira.

Pemex exporta la mitad de su producción. Y sus bases en territorio azteca se han visto afectada por externalidades que han incidido en los resultados. Por ejemplo, la producción de hidrocarburos se vio paralizada en parte por el incendio a inicios de abril en la plataforma de procesamiento Abkatún, en Campeche, en el Golfo de México, que dejó siete muertos y 45 heridos, según señaló Pemex. El cierre del yacimiento de Cantarell también afectó a los resultados de la compañía.

Malos tiempos para Pemex, el gran aliado del sector naval gallego. Cuando a punto está de concluir la construcción de algunos de sus proyectos en Galicia, como son los floteles, la compañía anuncia unas pérdidas netas de 5.388 millones de dólares (4.919 millones de euros) en el segundo trimestre, un 62% más que en el mismo período del 2014, golpeada por la caída de los precios del crudo y una menor producción de hidrocarburos.

La empresa, una de las mayores petroleras del mundo y clave en las finanzas públicas mexicanas, había registrado una pérdida neta de 2.911 millones de euros en el segundo trimestre del año pasado. Los ingresos de la compañía descendieron en un 24,5% entre abril y junio de este año, hasta los 17.214 millones de euros, según admite la compañía, que también reconoce un quebranto por la depreciación del peso mexicano frente al dólar, que le dejó una pérdida cambiaria de 1.795 millones de euros.

Incidencia de la crisis

"Los resultados de la compañía continúan reflejando el claro impacto causado por el entorno actual, donde los mercados siguen registrando un suministro excesivo y el dólar se mantiene cada vez más fuerte", según el director de Finanzas de la petrolera, Mario Beauregard, en una conferencia con analistas.

Pemex acaba de comprometer a su filial Barreras en un nuevo proyecto, la puesta en marcha de una auxiliar naval con base en Vigo, en alianza con Finanzauto y el grupo americano Caterpillar. Sin embargo, mantiene en stand by sus proyectos para implantarse en el puerto exterior de Punta Langosteira.

Pemex exporta la mitad de su producción. Y sus bases en territorio azteca se han visto afectada por externalidades que han incidido en los resultados. Por ejemplo, la producción de hidrocarburos se vio paralizada en parte por el incendio a inicios de abril en la plataforma de procesamiento Abkatún, en Campeche, en el Golfo de México, que dejó siete muertos y 45 heridos, según señaló Pemex. El cierre del yacimiento de Cantarell también afectó a los resultados de la compañía.

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