Damm logra plenos poderes de la banca para gobernar Pescanova

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Un pacto de accionistas permitirá al grupo cervecero, con el 30% de la nueva compañía, vetar todo tipo de iniciativas, desde el reparto de dividendos a la aprobación de cuentas, nuevos socios o desinversiones

05 de marzo de 2014 (16:57 CET)

Tendrá algo menos del 30% del capital de la nueva Pescanova, pero podrá controlar el día a día a su antojo frente al otro socio mayoritario, la banca, con más del 60% del accionariado. Damm y Luxempart han incorporado a la propuesta de convenio de acreedores cláusulas de veto para proceder a la reestructuración de la compañía. Lo harán a través de un pacto de socios. De salir adelante la propuesta, que tendrá que aprobar el juez que lleva el concurso, el grupo catalán será dueño y señor de los destinos de la multinacional alimentaria.

De acuerdo con la propuesta de convenio, el denominado consorcio (Damm y Luempart) podrá vetar “los cambios materiales en la financiaicón de la deuda y del capital de las filiales de Nueva Pescanova, la creación de nuevas participaciones o emisión de nuevas acciones e instrumentos de capital, sin derecho de suscripción preferente, a excepción de las accionones emitidas como remuneración a la gestión”. En otras palabras, Damm mandará en todo lo que tenga que ver con cambios en la gestión de la deuda y también en cuanto al equilibrio accionarial. El veto también se aplicará “a la entrada de nuevos accionistas en las filiales de Nueva Pescanova”.

Veto a nuevos socios


De acuerdo con el convenio, al que ha tenido acceso Economía Digital, Damm y Luxempart también podrán vetar la aprobación de cuentas, planes de negocio y presupuestos, así como enajenaciones y adquisiciones por valor de más de 50 millones de euros. La política de dividendos, la amortización de acciones y la recompra de acciones también está sujeta a veto de los futuros socios minoritarios, al igual que el nombramiento de auditores.

Cualquier transacción con un inversor o de filiales con dicho inversor también están sujetas al pacto de accionistas. Damm ha arrancado a la banca la potestad para oponerse “a cualquier modificación de los estatutos sociales y reglamentos de la Nueva Pescanova, si dicha modificación afecta negativamente a los miembros del consorcio”. Todo cambio sobre el objeto social de la futura Pescanova estará sujeto a la aprobación de dicho consorcio.

Control del crédito senior


Todavía hay más. Damm y Luxempart, fruto del pacto de accionistas, podrán vetar “cualquier decisión de liquidar o disolver Nueva Pescanova o la correspondiente sociedad dominante que es propiedad conjunta del consorcio”, distinta a la situación relativa a una reorganización en la que todos los accionistas reciben el mismo trato. La refinanciación del crédito súper senior (esos 125 millones de liquidez que serán aportados en un 70% por la banca y un 30% por Damm) también estará sujeta al veto del grupo cervecero.

Por otro lado, los socios también establecen que en ningún caso podrá capitalizarse un importe del crédito tal que provoque que la participación de Pescanova en Nueva Pescanova sea superiore al 4,9%. “Solo será capitalizable”, dicen, “el importe que permita llegar a dicha cifra de participación”. Con esta maniobra, se blindan ante incursiones de nuevos accionistas a través de la capitalización de deuda.
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