Cuenta atrás en la Fábrica de Armas: cinco días para contratar a cien personas

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PRIMER AÑO DE CONCESIÓN

Protestas de los trabajadores tras el cierre de la Fábrica de Armas | EFE

en A Coruña, 06 de octubre de 2015 (00:39 CET)

Pasa el tiempo y los compromisos de Hércules de Armamento, la empresa concesionaria de la Fábrica de Armas de A Coruña, siguen sin cumplirse. Quedan menos de cinco días para que venza el plazo marcado por la empresa para ampliar su plantilla hasta los 155 trabajadores. Esta es la cifra que se comprometieron a alcanzar hace un año, cuando se hicieron con el contrato de Defensa. La contratación, tal y como se estipuló entonces, debe ser en bloque y con contratos fijos de al menos tres años de duración.

Las alertas empiezan a sonar. Desde la Xunta, el conselleiro de Economía, Francisco Conde, exigió a Hércules de Armamento que cumpliese con sus compromisos. La respuesta de la empresa no se hizo esperar. Aseguraban que la contratación de estos nuevos trabajadores sería la constatación de que la producción está en marcha, las ventas funcionan y, en definitiva, la empresa funciona. Si se van a cumplir las previsiones o no es un secreto que solo en la empresa conocen, ya que sus portavoces parece que han optado por guardar silencio hasta que expire el plazo.

Carga de trabajo

Al margen de una pistola modular cuya patente aprobó Defensa, pocos proyectos más se conocen. En el comunicado enviado a los medios hace un par de semanas, la compañía aclaraba que en los primeros meses de funcionamiento de la factoría se habían dedicado a consolidar los precontratos iniciales con los que se elaboró el plan de negocios. No hay cifras de ventas y tampoco están muy claros sus clientes, ya que la empresa se ampara en cláusulas de confidencialidad que en muchos casos impiden revelar la identidad de los mismos.

De momento, la actividad se concentra en el departamento de innovación y desarrollo, donde se 'cuecen' los proyectos que han de sacar de su letargo a la factoría, y en la producción de componentes, fundamentalmente para el sector automovilístico. Tampoco hay noticias del nuevo socio que, anunciaban, entraría en el capital después de la operación acordeón que supuso la salida de Juan José Gómez Rey. Mientras tanto, el tiempo sigue corriendo en contra de Hércules de Armamento. Cien contrataciones en menos de cinco días. No hay imposibles, pero llegando el plazo a su fin cada vez se ve más improbable que cumplan lo prometido.

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