Un trabajador de Alcoa vota en un colegio electoral de Burela (Lugo), este domingo con motivo de las elecciones autonómicas. EFE/ Eliseo Trigo

Cuenta atrás agónica en Alcoa para evitar más de 500 despidos

Última jornada de la mesa del ERE entre Alcoa y sindicatos, sin un estatuto eléctrico sobre la mesa y sin conocerse la identidad de un posible comprador

Cuenta atrás agónica. Este jueves está previsto que Alcoa y sindicatos mantengan su última reunión dentro del período formal de consultas que precede al ERE propuesto por la multinacional estadounidense y que significaría dejar en la calle a 534 trabajadores de la planta de aluminio de San Cibrao. Este jueves, tanto CCOO como UGT solicitaron de forma pública a la empresa que paralizase el expediente en marcha debido al interés de un "inversor de solvencia contrastada" del sector del aluminio. Explican que así se lo han confirmado tanto fuentes del sector como el propio Gobierno Sánchez, que lleva semanas indicando que existen potenciales compradores sin haber adelantado, eso sí, el nombre de ninguno de ellos.

De momento, impera el silencio. Si bien de forma oficiosa el nombre de Clemente González Soler, empresario gallego dueño del gigante Alibérico, con sede en Madrid y dedicado a la tranformación de derivados de aluminio, ha estado presente en las últimas semanas, nadie da nada por hecho

Alcoa pide "tiempo" para negociar una venta

Desde Alcoa aseguran que están abiertos a explorar una venta de la planta de aluminio (la de alúmina no está afectada por el ERE) pero insisten en que será necesario, antes, parar las cubas de electrolisis de la factoría, un requisito que choca frontalmente con los intereses de los trabajadores, que ven esto como un primer paso hacia el desmantelamiento de la misma. Fuentes de la compañía insisten en que es la única opción viable, teniendo en cuenta que, según sus cálculos, las pérdidas de la planta "son de más de un millón de euros a la semana". "Deben pararse cuanto antes para frenar la sangría. Un proceso de venta requiere de un tiempo para su ejecución y su éxito es incierto", comentaban este miércoles.

Pero, al margen la hipotética venta, si este jueves el proceso formal de negociaciones entre empresa y sindicatos expira sin que se llegue a un acuerdo para ampliarlo, el ERE podría empezar de forma inmediata. "Nos han trasladado que no sería así, en cualquier caso, porque estos procesos llevan meses, pero, nos estamos quedando sin camino que recorrer", opina Xosé Paleo, miembro del comité de empresa por el sindicato CIG.

¿Cómo ampliar el periodo de negociaciones?

La pregunta ahora es, ¿cómo conseguir que el periodo de negociaciones del ERE se amplíe? La ministra de Industria, Reyes Maroto, pidió este miércoles la colaboración de la Xunta para lograr este objetivo, si bien desde el Gobierno gallego entienden que el Ejecutivo central está echando balones fuera ya que la administración autonómica, con las competencias en materia laboral, no puede motu propio ampliar el periodo de conversas. Es necesario que lo soliciten tanto empresa como parte social, una vez llegado a un acuerdo y, según el comité de empresa, hasta este miércoles al menos, esa posibilidad está lejana.

Es aquí cuando, de nuevo, entra en escena el Gobierno Sánchez. La ministra Maroto aseguran que tiene un proyecto de inversión solvente para Alcoa que presentará "muy pronto". La titular de Industria aseguró en la jornada previa al cierre de negocaciones de Alcoa que si bien la compañía se mostró reacia a un plan industrial, "ahora para estar valorándolo". De modo sucinto, el Ejecutivo expone que Alcoa tiene, actualmente, dos alternativas: o hacer inversiones en la planta de forma que sea competitiva con otros socios (el Gobierno plantea un socio industrial y otro energético) o dejar paso y venderla, siempre teniendo en cuenta la importancia de mantener las actividades productivas.

Plan industrial

Sin embargo, el resto de actores implicados en el proceso de cierre de Alcoa aseguran que no conocen aún el plan industrial del Gobierno. "No existe ninguna concreción", dicen desde la empresa, mientras que la plantilla indicaba que este miércoles aún no había recibido el citado plan, prometido por Raül Blanco, el secretario general de Industria. Tampoco desde la Xunta tienen conocimiento del mismo. Aseguran que este martes volvieron a remitir, "por tercera vez", una solicitud tanto a Industria como a Transición Ecológica, ya que sostienen que poner el mismo sobre la mesa sí podría ser determinante a la hora de que tanto empresa como sindicatos alcanzasen un acuerdo para ampliar el periodo de consultas y, de esa forma, ganar tiempo antes de aplicar el ERE.

La plantilla muestra su nerviosismo, "porque el tiempo se acaba". Creen que Alcoa está enrocada y que la única alternativa real que baraja es la del cierre. Por otro lado, sostienen que el Gobierno central, al menos de momento, no ha puesto sobre la mesa los mecanismos necesarios para salvar la fábrica, ya que el Estatuto del Consumidor Electrointensivo, marco llamado a regular el precio de la energía para las grandes empresas como Alcoa, aún no ha visto la luz (Maroto ha asegurado que se presenará en breve, aunque también se indicó que entraría en vigor en el mes de marzo). Aseveran que están en juego mucho más que 500 empleos, ya que se estima que pueden haber más de 400 trabajadores afectados por el cierre de la industria auxiliar, además de infraestructuras como la autoridad portuaria de Ferrol-San Cibrao. En las próximas horas se verá si Galicia es capaz de salvar la cuenta atrás para el cierre de Alcoa.

Un artículo de C.D.P.

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