Cuatro franquiciados gallegos se querellan contra DIA por estafa

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La asociación de afectados por las franquicias de la multinacional estima que en Galicia hay un centenar de casos

Movilización de los miembros de Asafras para denunciar su situación

en A Coruña, 18 de enero de 2016 (00:51 CET)

El pasado 22 de diciembre, el juzgado de instrucción número 1 de Vic (Barcelona) anunciaba en un auto la admisión a trámite de la querella presentada por varios franquiciados de toda España contra la multinacional de distribución DIA por la supuesta comisión de delitos de estafa, falsedad documental, apropiación indebida, coacciones y amenazas, entre otros.

En la lista de denunciantes, que no ha parado de crecer desde que se conoció la noticia, figuran varios franquiciados gallegos de las provincias de A Coruña y Pontevedra. No obstante, desde la Asociación de Afectados de Franquicias de DIA (Asafras), que se acaba de sumar a la querella, apuntan que la cifra real de damnificados en Galicia, donde la cadena contaba a finales de 2015 con 234 establecimientos, "supera los cien, incluso podrían ser doscientos". De momento sólo cuatro de ellos se han incorporado a la causa a través de la asociación, pero no son los únicos.

Como señala Francisco García Barba, presidente de Asafras, una gran parte de los afectados decide no tomar cartas en el asunto, "unos por miedo y otros porque no quieren saber más de DIA, porque les han arruinado la vida". Raquel Rey, una de las gallegas que se incorporará a la querella, cita a conocidos de Betanzos, Cuntis, Ponteareas, Ames, Vilagarcía, Tomiño y Boeu que, al igual que ella, han perdido cientos de miles de euros, incluso sus viviendas y las de sus familiares, como consecuencia de las "prácticas abusivas" de la multinacional con sus franquiciados.

Cifras irreales

Los números no casan. La multinacional, como denuncian, les da unas cifras cuando asumen el control de la franquicia que después no se corresponden con la realidad. No pueden gestionar sus stocks, sino que es la propia empresa quien determina los pedidos. También critican que en el contrato que firman "no pone nada de que los descuentos y promociones – en la mayoría de los casos acumulables – los tenga que asumir el franquiciado". "Vendemos a pérdida", indica el presidente de Asafras.

"Lo máximo que aguantas son dos años", asegura Raquel. García Barba sostiene esta misma idea con un dato: la mayoría de las franquicias han sido traspasadas "dos o tres veces", pero hay casos de establecimientos que han visto pasar más de cinco propietarios desde que abrieron sus puertas. Raquel conoce uno en A Coruña que va por el sexto franquiciado y hay más casos como éste por toda España.

Salida compleja

Los franquiciados que están al frente de establecimientos tercerizados, es decir, aquellos en los que DIA asume la inversión inicial y cede a luego un tercero para su gestión y explotación, sólo tienen como salida el traspaso. En el momento que lo hacen, la compañía no duda en ejecutar los avales. La presión, denuncian, es "brutal". Cuando Raquel dejó su tienda en Vigo, certificó ante notario la entrega de llaves. Sin embargo, meses después la multinacional le reclamó mil euros por cada día que pasaba hasta que las entregase. "Ellos no fueron a buscarlas, a pesar de estar avisados", justifica. "Te comen la cabeza de tal manera que al final piensas que la culpa es tuya", explica.

Los otros franquiciados, los que pusieron el local, tampoco tienen una salida fácil. Pueden bajar la persiana, pero en un año no pueden tener ningún tipo de actividad en el establecimiento, lo que impide obtener ingresos para afrontar las deudas que han adquirido. Es una situación que, además de en España, se está viviendo también en Francia, Brasil, Argentina o Portugal, donde los franquiciados también han emprendido acciones contra DIA.

De nuevo a la Audiencia

Asafras ya intentó en su día sin éxito que la Audiencia Nacional abriese una investigación contra la empresa por estas prácticas. Sin embargo, este órgano judicial se declaró incompetente para abordar la cuestión. El pasado verano, la juez de Vic que instruye el caso dictó un auto de inhibición de la causa también a favor de la Audiencia Nacional, que rechazó nuevamente hacerse cargo del caso.

De momento el proceso continuará en Cataluña con la investigación, una vez que los querellantes confirmen que quieren seguir adelante. El bufete de abogados que se encarga de la defensa de los franquiciados de DIA confía en que, ante el aluvión de nuevos denunciantes, la Audiencia decida reconsiderar su postura y aceptar un caso que afecta a todo el territorio nacional.
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