Cosmos deshecha a los trabajadores de Lugo pero quiere a su mecenas

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La cementera ofrece la producción de otras plantas al comprador que consiguió la plantilla para salvar la fábrica de Oural

Planta de Cosmos en Lugo

15 de febrero de 2013 (22:32 CET)

A los trabajadores de Cementos Cosmos en Oural (Lugo) no les cuadran las cuentas. El expediente de regulación de empleo (ERE) presentado por dirección --que incluye 36 despidos, 22 traslados y 12 reducciones de jornada-- ha enturbiado la esperanzadora propuesta de un empresario sarriano afincado en África para adquirir toda la producción de la planta. El mecenas estaría dispuesto a comprar hasta un millón de toneladas anuales, según fuentes sindicales.

La pregunta que se hacen los trabajadores es obvia. ¿Es posible mantener la producción suficiente para abastecer al empresario con este nivel de despidos y traslados? “Evidentemente, no”, responde el presidente del comité de empresa, Francisco López.

Las intenciones del grupo brasileño Votoramtin, la compañía que controla Cementos Cosmos, podrían ir en otra dirección. Según fuentes sindicales, ha propuesto al empresario sarriano, con el que contactaron los trabajadores para salvar a la planta luguesa del cierre, adquirir la producción de las fábricas de la compañía en León y Huelva. La carambola es difícil, ya que el mecenas anónimo desea que el cemento salga de Oural. Pero los trabajadores desconfían. Para Votoramtin sería un negocio redondo, llegaron para ajustar una fábrica en crisis y se encontraron con la puerta abierta para entrar en el mercado africano.

Un acuerdo forjado en la infancia


López asegura que, por el momento, no hay trato con el empresario sarriano, aunque el acuerdo podría cerrarse la próxima semana. Según el presidente del comité de empresa,  la propuesta de Votorantim para vender el cemento producido en León y Huelva existió, pero no hay nada “concreto”. “Si el suministro se hace desde otras plantas sería intragable, una falta de respeto total”, asevera López.

Y esgrime sus razones. El empresario conoció la situación de la planta por Facebook. Es amigo de uno de los trabajadores, compañero de clase en la niñez, cuando compartían colegio y equipo de fútbol sala. El empresario, que mantendrá el anonimato hasta que se cierre la operación, inició las negociaciones para adquirir el cemento de Oural y salvar así la fábrica.

“Pero es cierto que está en un conglomerado de tres empresas, con socios de mucho dinero, y en los negocios nunca se sabe”, advierte Francisco López.

Parada “definitiva” del horno

Al margen de esta negociación, la sensación de los sindicatos es que Vorotantim planea cerrar la fábrica. “Está clarísimo. Con el planteamiento actual no se mantiene la fábrica en marcha”, aseguran.

Esta misma semana, la dirección ha comunicado a las empresas auxiliares la parada “definitiva” e “indefinida” del horno. El comunicado concreto expone: “Les informamos que a partir del 1 de marzo se rescinde el contrato por parada definitiva e indefinida del horno”.

Votorantim también anunció que parará la producción de 'clinker' --el producto básico con el que se elabora el cemento-- hasta 2014, ya que tiene suficientes existencias para cubrir las ventas de lo que resta de año.

Los trabajadores y la empresa

Buena parte de las dudas que planean sobre el futuro de Cementos Cosmos podrán resolverse el lunes. Dirección y trabajadores se sentarán para negociar. Los sindicatos pondrán sobre la mesa su propuesta, que incluye medidas "sociales, en relación a la funcionalidad, movilidad geográfica y reorganización de turnos" que, junto con otras medidas "pueden suponerle a la empresa un ahorro de cuatro millones de euros, para el plan cuatrienal de 2013 a 2016".

El objetivo es alargar la vida de la fábrica y evitar su paralización. Pero, sobre todo, intentarán que Votorantim cambie su postura con respecto al ERE. De no hacerlo, optarán por la vía judicial ya que consideran que el actual expediente “es ilegal”.
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