Cortizo invierte 17 millones para ser el más rápido de España: cualquier pedido en 10 días

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El rey del aluminio, que está cerca de cerrar uno de los mejores años de su historia, completa su red con la planta de PVC y el almacén inteligente de Padrón

Fábrica de Cortizo en Padrón

10 de noviembre de 2014 (21:02 CET)

La cuestión ya no es tanto la calidad, que también, sino la velocidad. Quien entregue antes tendrá una ventaja competitiva decisiva. Esto es lo que dicen los expertos del sector y la máxima que ha asumido el empresario José Manuel Cortizo Soñora, que ha completado a lo largo del año una inversión de 17 millones para convertir a su empresa en la más rápida de España.

La red de distribución tiene tres patas. La logística que se despliega alrededor de Aluminios Cortizo, buque insignia de la familia, con un patrimonio que superaba a cierre de 2013 los 61 millones de euros. La cifra de negocio era superior a los 150 millones y el resultado de explotación acariciaba los siete. En definitiva, las cifras que consolidan a la compañía con sede central en Padrón como primer productor de aluminio español.

El esfuerzo inversor

A pesar de los avatares de la crisis y del recorte en la facturación, Cortizo ha mantenido el pulso inversor para apuntalar esta red con dos nuevas infraestructuras: la planta de PVC y el almacén inteligente de Padrón. Ambos acaban de ponerse en marcha con una inversión que ronda los 17 millones de euros. La compañía calcula que, con estas infraestructuras, podrá atender más del 90% de los pedidos en un plazo máximo de 10 días, lo que lo sitúa al grupo Cortizo como el más rápido de España y al nivel de los mejores centros de Europa.

En un año que siguió siendo de leve contracción para Aluminios Cortizo, ya que su cifra de negocio se redujo desde los 157,8 millones de 2012 a los 151,6 del último ejercicio, el pulso inversor se mantuvo. Dedicó 5,6 millones a poner en marcha el almacén inteligente y una delegación en Burgos, 3,4 millones para adquirir la planta de fundición de Kerkus en Mieres (Asturias) y otros 12 millones a la nueva fábrica para PVC en Padrón.

A por los alemanes

El almacén inteligente, que se completará con una nueva planta de lacados también para respuesta inmediata, tiene como función básica mejorar los pazos de entrega en arquitectura. Tiene una capacidad de 5.000 toneladas y a través de un ordenador central controla todo el stock para servir automáticamente los pedidos en los muelles de descarga.

Con la planta de PVC, un negocio tradicionalmente controlado en Europa por empresas alemanas, el grupo Cortizo se convierte en el primer productor español. La fábrica tiene 9.000 metros y una capacidad de producción de 3.000 kilos a la hora. La potente red logística evita a la compañía tener que exigir a sus clientes pedidos mínimos. Primera ventaja de ser cocinero antes que fraile.

El negocio

¿Qué hay detrás de esta estrategia? El nuevo posicionamiento llega cuando Cortizo ve el final de la crisis. Los resultados comerciales indican que podrían firmar “el mejor año de su historia”. En 2013, Cortizo Cartera, que agrupa el negocio industrial de la familia, ganó 7,2 millones, procedentes fundamentalmente de Aluminios Cortizo. La otra área, la energética e inmobiliaria agrupada en Cartera do Sar, cerró con pérdidas, de casi 50.000 euros.

Pero es una cartera hasta el momento poco significativa si se compara con el verdadero motor del grupo. La división industrial cuenta 12 prensas de extrusión, 15 plantas de lacado, 5 de anonizado, 8 centros productivos que se despliegan por España, Portugal, Polonia y Eslovaquia además de 28 delegaciones comerciales en Europa. Es el rey del aluminio, claro. Con las nuevas infraestructuras pone el foco en la velocidad, apuntalando una red ya construida, y abre las puertas al negocio del pvc. No solo es una cuestión de ganar clientes, sino de ofrecer un servicio integral a su actual cartera.
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