Copasa pisa el acelerador en la Meca para finalizar el primer tramo del AVE en 2014

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El consorcio español cree que podrá recuperar parte del retraso acumulado, cifrado en un año

R. Rodríguez

La ministra de Fomento, Ana Pastor (2i), junto al ministro de Transportes de Arabia Saudí, Jubara Al Suraisry, y el presidente de Talgo, Carlos Palacio | EFE
La ministra de Fomento, Ana Pastor (2i), junto al ministro de Transportes de Arabia Saudí, Jubara Al Suraisry, y el presidente de Talgo, Carlos Palacio | EFE

03 de marzo de 2014 (04:38 CET)

La constructora ourensana Copasa está lista para acelerar el ritmo de las obras del AVE La Meca-Medina, el megacontrato de 6.736 millones de euros que se adjudicó un consorcio de doce empresas españolas y dos saudíes y del que la empresa capitaneada por José Luis Suárez obtuvo un pellizco de 639 millones de euros.

Tras varios problemas internos surgidos en el grupo de empresas y un retraso acumulado en la primera fase del proyecto, realizada por un consorcio de constructoras árabes y chinas, que se acerca ya al año, parece que hay cierto optimismo entre las empresas españolas. Fuentes próximas a Copasa, indican que confían en finalizar un tramo “bastante largo” antes de final de año y que estará listo para hacer las primeras pruebas entre finales de 2014 y principios de 2015. En el consorcio español hay optimismo respecto a que se pueda recuperar parte del tiempo perdido en la fase 1 de las obras.

Quejas por los retrasos

Hasta el momento, el tramo más avanzado alcanza los 100 kilómetros y el consorcio español, en el que están Ineco, Adif, Renfe, OHL, Talgo o Cobra, además de Copasa, trabaja en la instalación de señalización, catenaria y comunicaciones. La empresa ourensana se encarga, junto a OHL e Imathia, de la colocación de vías, una tarea que va de la mano con la instalación de cableado y postes. En estos trabajos, se prevé un acelerón tras la última visita de la ministra de Fomento, Ana Pastor, a Riad con motivo del segundo aniversario de la adjudicación de las obras para respaldar la actuación del consorcio español.

Pese a todo, un tramo en pruebas no significa un compromiso por acortar los plazos, que podrían ampliarse ya hasta 2018. Las quejas por los defectos en la primera fase de las obras volvieron a repetirse. El presidente de OHL, Juan Miguel Villar Mir, reconoció que existían problemas técnicos más allá de las lógicas dificultades climatológicas de levantar un proyecto de tal magnitud en el desierto. “Se han retrasado y nos encontramos con que en algunos tramos no se da la nivelación correcta por lo que tenemos que mejorarlo”, dijo Villar Mir respecto a la primera fase del proyecto, que marca la estructura sobre la que debe trabajar el consorcio español.
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