Contrarreloj de KPMG para auditar las cuentas de Pescanova

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Recibió autorización el jueves para iniciar la auditoría, a poco más de una semana de la fecha límite establecida por la CNMV para que la pesquera presente sus cuentas

Fernández de Sousa, presidente de Pescanova, y planta en Redondela

02 de abril de 2013 (23:18 CET)

Predomina el silencio en una semana que se antoja clave para Pescanova, después de que la Comisión Nacional del Mercado de Valores fijara el próximo viernes, 5 de abril, como fecha límite para presentar sus cuentas. En ellas trabaja a ritmo acelerado la auditora KPMG, que llegó a la pesquera gallega como condición de la banca acreedora, a cambio de mantener las líneas de financiación del grupo, tanto a su matriz como a las filiales.

El acuerdo se alcanzó en una maratoniana reunión el 19 de marzo entre el steering committee, formado por las entidades más expuestas a la deuda de Pescanova (Novagalicia, Banco Sabadell, Popular, Caixabank, Deutsche Bank y Bankia) y la propia multinacional. El grupo que preside Fernández de Sousa-Faro se comprometió a presentar las cuentas en un plazo entre siete y 10 días. Según informan fuentes próximas a la pesquera, KPMG no tuvo acceso a los números de la compañía hasta el pasado jueves, casi vencido ese plazo. “La empresa no firmó el mandato para que pudieran acceder a las cuentas antes, la auditora lo recibió el jueves y se puso a trabajar con continuidad, incluyendo festivos”, informan las mismas fuentes.

Sin información

El retraso es una mala noticia para la banca acreedora, que esperaba tener a estas alturas cifras precisas sobre el estado financiero de la pesquera. KPMG se había comprometido con el steering committee para avanzar los datos que fuese extrayendo de su auditoría, siempre que fueran “fiables”.

El análisis de KPMG se realiza en paralelo al de BDO, la auditora habitual de Pescanova, aunque la banca acreedora pidió que fuese la primera la que se “pusiera a trabajar de inmediato”. De momento, no ha trascendido información alguna que aclare el paisaje financiero de la compañía.

Consejo de administración

El silencio actual causa extrañeza entre los distintos actores involucrados en el proceso iniciado por Pescanova, al no presentar sus cuentas el 28 de febrero y entrar en preconcurso de acreedores. La pesquera tiene como fecha tope este viernes para remitir sus números a la CNMV y, antes, debería celebrar un consejo de administración.

La opción lógica es que se convoque este miércoles y se celebre el próximo jueves. Pero las dudas afloran entre los implicados. “Es posible que se celebre el mismo viernes por la mañana o que no se celebre. Es una posibilidad poco ortodoxa, ya que no parece natural que el consejo se entere de los resultados de la empresa por la CNMV, pero a estas alturas no lo descarto”, informan fuentes cercanas al grupo gallego.

Damm, sin respuesta

En situación similar está el segundo principal accionista del grupo gallego, Damm, que asegura “estar en blanco, sin información”. La cervecera envió un burofax al presidente, Manuel Fernández de Sousa, en el que pidió más información sobre el estado de las cuentas y la convocatoria de un nuevo consejo extraordinario. Aunque no ha recibido respuesta, espera que el consejo se celebre este jueves.
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