Helicóptero del 061 de Inaer, actual Babcock, en el Hospital Álvaro Cunqueiro de Vigo
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Habock presenta la única oferta admitida en un servicio que gestiona Babcock desde su creación; la antigua Inaer recurre y cuestiona los criterios de Sanidade

Rubén Rodríguez

Economía Digital

Helicóptero del 061 de Inaer, actual Babcock, en el Hospital Álvaro Cunqueiro de Vigo

en A Coruña, 11 de junio de 2018 (04:55 CET)

La antigua Inaer, ahora integrada en el grupo de aviación británico Babcock, ha sido excluida del concurso para la gestión del servicio de transporte sanitario urgente de Galicia, los helicópteros del 061 que tienen base en Santiago (Conxo) y Ourense (Piñor). El contrato, presupuestado finalmente en 10,1 millones tras varios intentos de la Xunta por rebajar la cuantía, ha estado en manos de Inaer desde la creación del servicio por parte de Manuel Fraga, hace ya más de 20 años. Sin embargo, la mesa de contratación de la Fundación Pública de Urxencias Sanitarias de Galicia – 061, dependiente de la Consellería de Sanidade, decidió apartar a Babcock por, a su juicio, incumplir las condiciones técnicas del pliego en lo relativo al aire acondicionado de los helicópteros.

Argumenta la mesa, conformada básicamente por médicos y representantes de la asesoría jurídica y de la Intervención Xeral, que la solución adoptada por la empresa exige tomar la decisión de instalar el aire acondicionado antes del despegue, sin poder activarlo en pleno vuelo, lo que incumpliría el requisito de que “la célula sanitaria tenga una temperatura controlable en cualquier estación del año”. Babcock, según las fuentes consultadas, optó por una climatización “de quita y pon”, que permite mantener el helicóptero frío cuando está parado y aliviar a la máquina de peso en los meses que no fuera necesario el aire acondicionado, que es la mayoría del año, ganando en movilidad y seguridad durante las operaciones de vuelo. La compañía presentó recurso ante el Tribunal Administrativo de Contratación Pública.

El expresidente de Inaer, muy cerca del contrato

La consecuencia de la exclusión de Babcock es que la única oferta aceptada por Sanidade para la gestión del servicio es la de Habock, que tiene al frente al que fuera presidente ejecutivo y fundador de Inaer, Luis Miñano. Salió del grupo después de que la multinacional británica se hiciera con el control y todo apunta a que ahora se hará de nuevo con el contrato que durante tantos años tuvo Inaer, con él como presidente. La valoración técnica de la mesa otorgó 24 sobre 25 puntos posibles a la oferta de Habock, que propone gestionar el servicio por 9,081 millones, un millón menos que el precio de salida.

El Sindicato Libre de Trabajadores Aéreos (SLTA), que ganó el año pasado las elecciones sindicales en la filial gallega de Babcock, está siendo muy crítico con los criterios utilizados por Sanidade que, dicen, premia la oferta más económica y obvia cuestiones como la capacitación de los pilotos. Dan por hecho que habrá recursos contra Habock, pues tienen el convencimiento de que incumplió los pliegos en aspectos como no tener instalado el aire acondicionado al día de cierre de la entrega de documentación, el 28 de febrero.

Muchas de las suspicacias que despertó el concurso entre los trabajadores tienen que ver con que se activara antes de la entrada en vigor de la nueva ley de contratos públicos –el concurso se activa en enero y la normativa entra en vigor en marzo—a pesar de la posibilidad de Sanidade de prorrogar el contrato con la actual prestataria, Babcock; y también por el proceso judicial en el que se vio envuelta la fundación contratante por el concurso de las ambulancias del 061 adjudicado en 2014, con una investigación abierta por presunta prevaricación en el Juzgado de Instrucción número 2 de Santiago.

Críticas a los criterios del Sergas

Al margen de estas cuestiones, fuentes del SLTA advierten que existen aspectos técnicos de la oferta de Habock que, desde su punto de vista, suponen un deterioro del servicio y un incremento del riesgo en las operaciones. Aluden a la instrumentalización analógica de los helicópteros frente a la digital de Babcock o a la imposibilidad de las aeronaves de Habock de instalar el piloto automático, una función que mejora sustancialmente la seguridad sobre todo en condiciones climatológicas especiales, como la niebla. La valoración de la mesa sobre la propuesta de Habock, en cambio, asume que la empresa sí tiene la posibilidad de instalar el piloto automático, aunque no radar meteorológico.

En el concurso, explican las mismas fuentes, se premian aspectos como la formación sanitaria de los pilotos, por ejemplo, que sepan utilizar un desfibrilador semiautomático mediante un curso de 100 horas. Suma hasta tres puntos en la valoración. Sin embargo, no puntúan los títulos aeronáuticos, aspecto en el que era superior Babcock. La compañía garantiza que todos sus pilotos tienen MCC y ATPL, habilitantes para la operación en multi crew para tripulaciones de más de un piloto, algo que, aseguran, no acredita Habock.

Helicópteros con más horas de vuelo

La nueva compañía de Luis Miñano, según se desprende de la documentación pública del concurso, presenta un helicóptero con más de 4.000 horas de vuelo, concretamente, 4076 de una aeronave fabricada en diciembre de 2008. Ninguno de los helicópteros de Babcock supera las 3.500 horas de vuelo. La empresa, antes bajo el nombre de Inaer, ha mantenido una hegemonía absoluta en la gestión de medios aéreos en Galicia, ganando los contratos del 061, de salvamento marítimo y de medios contra incendios. Ahora está inmersa en una guerra por las adjudicaciones públicas con Habock, que está compitiendo con precios muy agresivos. 

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