Conchita Pérez, de Bershka a las pasarelas de Londres y París

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La diseñadora coruñesa, que trabajó para Inditex en Barcelona, se hace un hueco entre los grandes de la moda

R. Rodríguez

A la derecha, un vestido diseñado por Conchita Pérez y, en la parte derecha, la propia diseñadora (izq) junto a una modelo
A la derecha, un vestido diseñado por Conchita Pérez y, en la parte derecha, la propia diseñadora (izq) junto a una modelo

23 de septiembre de 2013 (03:44 CET)

“Sondea el alma humana y trae a la luz el guerrero invisible que mantiene un ojo en cada uno de nosotros”. Así comenzaba la publicación digital Le Paradox la crítica sobre la colección de otoño 2011-2012 Invisible Warriors, de Conchita Pérez, diseñadora afincada en Londres, habitual de las resvistas de moda, entre ellas, Vogue, y gallega. Conchita es de A Coruña, donde reside su familia. Y, precisamente, por los negocios de su familia, el mundo de la moda nunca le ha sido ajeno.

Consolidada en la pasarela, sobre todo tras la lluvia de alabanzas que cosechó por Ivisible Warriors, instruida por la University of the Creative Arts (Reino Unido) y por el diseñador Alexander McQueen, el Enfant Terrible de la moda inglesa, en el curriculum de Conchita Pérez también hay referencias a su origen. La diseñadora coruñesa trabajó para Inditex entre 2005 y 2006. Pero ya no lo hizo en Galicia, sino en Bershka en Barcelona.

Fue a su salida del gigante textil cuando inició una carrera en solitario. “Siempre he tenido confianza en la dirección de mis diseños e ideas, que siempre me han dado lugar a algo mejor. Haber trabajado para grandes diseñadores me ha hecho querer crear mi propia marca, y también ha servido para hacerme entender el largo proceso que es necesario para desarrollar un estilo y estética”, reconoció en una entrevista.

Invisible Warriors

Conchita Pérez ha encontrado espacio para hacerse un nombre en una industria difícil. Con varias incursiones en la producción de vestuario para teatro y cine, además de colaboraciones con fotógrafos, estilistas y maquilladores, un lugar destacado en su carrera lo ocupa Invisible Warriors, la colección que presentó en febrero de 2011 en la semana de la moda de Londres y, posteriormente, la colección primavera verano, en la semana de la moda de París.

La acogida, cuando menos a nivel mediático, fue excelente. Invisible Warriors llegó al las páginas de un elevado número de revistas especializadas. “Entre los materiales más usados está el cuero, que a modo de protección blanda e indestructible, envuelve suavemente el cuerpo, mientras que los cinturones y las curvas arqueadas resaltan los hombros y la silueta de la cintura, dando a la figura un aspecto orgulloso y desafiante”, escriben en Le Paradox sobre la colección, a la que atribuyen “el encanto de un poder ancestral”.

“La colección se inspiró en la idea de que hay un guerrero oculto dentro de cada uno de nosotros . Soy diseñadora de ropa para las mujeres , y creo la ropa con la mujer en mente “, explicó la diseñadora al portal británico deluxxdigital.com. “Quería ampliar la noción de que, como el espacio, el vestido tiene una relación directa con nosotros y para mí alteración es sinónimo de transformación y cambio”, razonó.

Nombres

Sea o no su proyecto más reconocido, hay un antes y un después a Invisible Warriors. Conchita Pérez presentó su primera colección primavera verano en 2009. La última, primavera verano 2014, ha pasado ya por las páginas de Vogue en el Reino Unido. La revista es una publicación familiar para la diseñadora coruñesa.

En una época de gran actividad que precede a su primera colección, cuando inicia su colaboración con la cantante Paloma Faith, para quien diseñó su primer vestido en 2008, llama la atención de la edición italiana de Vogue y también de Blend Magazine.

Además de Paloma Faith, la trayectoria de Conchita Pérez se teje entre nombres ilustres, como el del influyente diseñador alemán Karl Lagerfeld, o Stevie Stewart, el cofundador de la firma de ropa Body Map.  Y también Alexander McQueen. La diseñadora coruñesa dijo sobre él que “no mucha gente ha sido capaz de tomar una vieja tradición, como la sastrería, y transformarla para que sea accesible de una manera completamente nueva. Trabajar con él me enseño que hacer ropa es mucho más que la moda”.

La búsqueda

Curiosidad por el pasado, gusto por la artesanía, la confección y el detalle del vestido clásico y una lista inacabable de fuentes de inspiración, que van desde el arte y la música a la gente que observa por la calle, según ella misma asegura. Todos esos ingredientes componen el magma creativo de Conchita Pérez, que dice diseñar con la mujer en mente.

“La mujer es el pilar de mi trabajo. Es un diálogo para entenderla y para cubrir sus necesidades ¿cómo se expresan las personas y su deseo de ser alguien? La moda es una búsqueda de algo”, explicó a deluxxdigital.com.


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