Competencia y ganaderos ponen contra las cuerdas a Jesús Lence

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El dueño de Leche Río, una de las empresas acusadas de intentar hundir los precios en el sector lácteo con prácticas abusivas, encaja una multa por pactar precios con Repsol en sus gasolineras de Lugo

Jesús Lence (d) en una foto de archivo habla con su abogado | EFE

en A Coruña, 08 de julio de 2015 (12:49 CET)

Empresario atípico y temperamental, Jesús Lence está viviendo un verano caliente a causa de sus prácticas empresariales en dos de sus áreas de referencia, la principal, el sector lácteo, y la rama de los carburantes donde opera con Lence Torres. Los disgustos llegan casi a la par.

Competencia ha decidido imponer una sanción a Lence Torres y a Complejo San Cristobal de 113.801 euros, ya que considera probado que llegaron a un acuerdo en abril de 2013 con Repsol respecto a tarifas y descuentos en las gasolineras de Lugo, lo que les permitiía controlar los precios a los que se dispensaban los carburantes.

"Mediante este compromiso se perseguía igualar los precios de venta al público de combustible en todas las estaciones de servicio dependientes de ambos grupos ubicadas en dicha zona", dice la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia en un área especialmente sensible en Galicia, que incluso provocó las quejas de la Xunta. El Gobierno gallego remitió información al regulador sobre los operadores de estaciones de servicio en la comunidad con la sospecha de que había acuerdos de precios.

Tormenta en el sector lácteo

Salpicado por los precios de los carburantes, Jesús Lence está también en el ojo del huracán en su sector de referencia. Leche Río es el mayor grupo lácteo gallego y el principal actor empresarial, junto a la francesa Lactalis, en la comunidad. Con los sindicatos agrarios movilizados por la caída de los precios que pagan las empresas a los ganaderos por la leche en origen, las críticas han arreciado contra Leche Río.

La acusan de prácticas abusivas, básicamente, dejar de recoger la leche si no está a bajo precio. Primero dejó tiradas a unas 20 explotaciones lácteas de las zonas de Curtis y Terra Chá alegando un incumplimiento de los estándares mínimos de calidad. Esta semana ha decidido abandonar una ruta con otras 24 granjas en Rodeiro. Achacó la decisión a una cisterna pinchada en el camión que hacía la ruta.

Reacción política

Las prácticas de Lence no solo han recibido críticas de los ganaderos. También desde el área política lo han acusado de "terrorismo económico". Así se pronunció el alcalde de Lalín, Rafael Cuiña, quien plantea declarar empresa non grata a Leche Río en la capital del Deza. 

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