Competencia sospecha de un cártel lácteo gallego que ahogó a los ganaderos

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Leche Río, Celta, Feiraco y Lactalis, todas expedientadas, recogen casi toda la leche que se produce en Galicia

Protestas de los ganaderos en Bruselas

13 de marzo de 2014 (04:21 CET)

Un cártel enorme, que implica a casi todo el sector lácteo, y que salpica directamente a Galicia. Ese es el escenario que dibujo la Comisión Nacional de Mercados y Competencia (CNMC), que este miércoles abrió expediente sancionador contra Feiraco, Leche Río y Leche Celta. Junto a otras 16 empresas y dos agrupaciones, el gremio de industrias lácteas de Catalunya y la Asociación de Empresas Lácteas de Galicia, están siendo investigadas por presuntos intercambios de información o acuerdos para el reparto de mercado y la fijación de condiciones comerciales en el mercado de aprovisionamiento de leche de vaca cruda.

La ampliación de la investigación, que golpea a los principales operadores del sector en Galicia, llega casi un año y medio después de que los ganaderos gallegos se plantasen y comenzasen una serie de protestas, que desembocaron en una huelga de entregas de leche, contra los precios que pagaba la industria. Básicamente, les pagaban por debajo de los costes de producción, condenándolos al cierre.

Casi todo el sector lácteo

De hecho, según manifestó el sindicato agrario Unións Agrarias, la actuación llega tarde y en un momento “inoportuno”, debido a que hay una propuesta del propio sindicato para que las empresas investigadas asuman una serie de compromisos con los productores. Unións Agrarias también se sorprende de que el expediente no afecte a ninguna cadena de alimentación.

En todo caso, la actual investigación que activa Competencia golpea directamente al sector gallego. Están expedientadas Grupo Leche Río, Central Lechera de Galicia, con planta en Cuntis, Leche Celta y Feiraco Lácteos. A estas se suman Lácteas Asturianas, Forlactaria Operadores Lecheros, Central Lechera Asturiana y Senoble Iberica. Estas son los 8 empresas a las que se amplía la investigación. Ya estaban bajo amenaza de sanción Grupo Lactalis Iberia, Corporacion Alimentaria Peñasanta (Capsa), Danone, Puleva Food, Grupo Leche Pascual, Nestlé España, Cooperativa Agrícola y Ganadera del Pirineo. Prácticamente, el sector lácteo español.

¿Quién se libra en Galicia?


Por lo que respecta al sector lácteo gallego, están los dos principales operadores. Leche Río, el grupo creado por Jesús Lence Ferreiro que aglutina también Leyma, fue el gran dominador hasta la irrupción de la francesa Lactalis en 2010, cuando se hizo con la división láctea de Ebro Puleva. Estos dos grupos, por facturación e ingresos los más potentes en Galicia, fueron blanco de las críticas de los ganaderos por su abultado peso a la hora de fijar los precios de la leche en origen. La multinacional francesa, con planta en Vilalba, entre otras en el Estado, gestiona las marcas Lauki, Président, La Lechera, Puleva o Ram. Entre las dos, recogen más de dos millones de litros de leche diarios.

Completarían el ecosistema gallego Leche Celta, con capital portugués y planta en Pontedeume, y Feiraco, la cooperativa que germinó entre os ganaderos de A Barcala (A Coruña). El grupo presidido por José Montes facturó en 2012 104,7 millones en 2012, con un crecimiento del 2,5% respecto al año anterior, y registró un incremento de los beneficios antes de intereses, impuestos y amortizaciones (Ebitda) del 5,6%. Recoge cerca de 350.000 litros diarios.

Sumando a estas marcas Central Lechera Asturiana y Pascual, también investigada, tendríamos bastante más de la mitad de la leche que se recoge en el Estado.

Prácticas prohibidas


Competencia no establece sanciones. Se trata de una investigación abierta sin que se haya confirmado que, efectivamente, estas empresas incurrieron en prácticas irregulares.

Vista la documentación obrante en el expediente y obtenida durante la instrucción del mismo, explica la CNMC, el organismo considera que pueden deducirse que existen indicios racionales de la participación de estas ocho empresas que se suman ahora en dichas supuestas prácticas prohibidas. Básicamente, fijar condiciones comerciales y llegar a acuerdos de reparto de mercado.

Además, también se amplía la incoación por conductas prohibidas por el artículo 101 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea (TFUE) al considerarse que las mismas pueden afectar al comercio intracomunitario.
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