Comar revive en el casino de Madrid que le dio Esperanza Aguirre

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El grupo de Collazo Mato iguala en facturación y gana en rentabilidad a su gran rival en la capital, el casino de Torrelodones

Mesas en el interior del Casino Gran Vía | Comar

en A Coruña, 06 de marzo de 2015 (22:07 CET)

La apuesta del empresario gallego Collazo Mato por Madrid hacía hasta no hace mucho aguas. Su casino en Aranjuez encadenaba expendientes de regulación de empleo y pérdidas. En 2013 registró números rojos por valor de 3,4 millones, en un contexto general de contracción en el mercado del juego. No era una excepción, la mayoría de los centros de Comar en España perdían dinero. Así que Collazo, subió la apuesta.

A finales de 2013, la compañía gallega abrió las puertas del casino Gran Vía, ubicado en el centro de Madrid, como una sucursal del propio casino de Aranjuez. El gran rival de Comar, el casino Gran Madrid de Torrelodones, hacía lo propio y casi al mismo tiempo, con una nueva sede en Colón. Para hacer posible estas dos nuevas aperturas, Esperanza Aguirre, cuando aún gobernaba la Comunidad de Madrid, introdujo una serie de modificaciones en la Ley del Juego regional para permitir sucursales en el centro de la ciudad, que había vivido sin ruletas durante muchos años. En el primer curso de actividad, la balanza se está inclinando hacia el lado gallego.

Más clientes y más ventas

Las cifras que hace públicas cada año la Comunidad de Madrid indican que las ventas de los casinos se han disparado en 2014 hasta los 408,8 millones de euros, 146 millones más que el año anterior. El motivo son los dos nuevos centros, pero hay un dato revelador. La facturación del casino de Aranjuez y del de Torrelodonoes se ha equilibrado, está casi al 50%, cuando tradicionalmente era el grupo Gran Madrid quien acaparaba casi el 85% del negocio del juego, informa Voz Populi.

Con la apertura de la nueva sucursal, Comar ha logrado situarse a la par de su rival invirtiendo menos. Destinó 15 millones a la sede de Gran Vía, mientras que la de Colón costó casi 20. Fuentes empresariales aseguran que la sucursal está funcionando muy bien, que supera en rentabilidad al otro casino y que atrae a un mayor número de clientes.

Era la gran esperanza de Collazo Mato para revivir su negocio de casinos. A cierre de 2013, siete de los ocho que controlaba en España registraban pérdidas.

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