Coca-Cola contrata 40 eventuales en Begano tras aplicar el ERE

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La planta gallega trabaja a tres turnos para cubrir el mercado de las embotelladoras cerradas

Protesta de los trabajadores de Coca-Cola en Madrid | EFE

15 de abril de 2014 (01:22 CET)

El director general de Coca-Cola Iberian Partners, Victor Rufart, dio por zanjado este lunes el proceso de reestructuración emprendido por la embotelladora en España que ha afectado a 1.190 trabajadores y ha provocado el cierre de cuatro plantas. Begano, la embotelladora gallega que esquivó el cierre, también ha sufrido las consecuencias de la reorganización. La empresa está aplicando un ERE para 102 trabajadores de la plantilla.

Pese a los recortes en el personal, Coca-Cola ha tenido que contratar a cerca de 40 trabajadores eventuales hasta el verano para reforzar la producción de Begano, que ahora se realiza a tres turnos en lugar de dos (se ha sumado el turno de noche). La planta funciona a toda máquina, entre otros motivos, porque su producción irá destinada a cubrir su mercado, que coincide en líneas generales con Galicia, pero también a zonas que quedaron desabastecidas tras los cierres.

¿Nuevo modelo de contratación?


Durante la reestructuración, con enorme conflictividad laboral que derivó en huelgas, el stock de Begano ya sirvió para abastecer otras zonas de la península, como Madrid. Ahora, según informa UGT, la empresa “traslada los envases de A Coruña a cualquier mercado desabastecido, asumiendo un coste logístico mayor”, explica Juan Fernández, secretario de la Federación de Industria del sindicato.

Los trabajadores eventuales estarán hasta comienzos del verano, precisamente, la época de mayor actividad para la plantilla coruñesa. Fernández da por hecho que será necesario entonces hacer nuevas contrataciones por lo que, haciendo balance, considera que se ha cambiado una estructura fija de plantilla “por una móvil”, más flexible y con peores condiciones laborales. El sindicato ya había advertido que la contratación de eventules no es compatible con los recortes de plantilla aplicados previamente y que puede ser denunciado ante la Inspección de Trabajo.

Impugnación y denuncia

La reestructuración de Iberian Partners fue justificada en aras de la eficiencia, evitando duplicidades como que cada planta tuviese un servicio de atención al cliente o un director general, y cambiando el reparto por zonas por una distribución más flexible que, a tenor de lo que está sucediendo en el arranque de la nueva etapa, se reforzará con contrataciones temporales de trabajadores.

Para la reorganización se aplicó un ERE que contempla el despido de 1.190 trabajadores de las plantas españolas. La respuesta de Comisiones Obreras ha sido impugnar el Expediente de Regulación de Empleo alegando un defecto de forma en la negociación. El sindicato también ha presentado una denuncia por distribuir el stock de Begano en Madrid. Considera la central que este hecho vulneró el derecho de huelga de los trabajadores de Fuenlabrada, uno de los centros cerrados.

Traslados

La disputa con los sindicatos es solo uno de los frentes abiertos para la compañía. Aunque el director general dio por finiquitada la reestructuración, reconoció que quedan pendientes los traslados de personal. Aproximadamente un 10% de la plantilla, señaló, se desplazará para cubrir vacantes en otras fábricas.

Víctor Rufart aseguró que "proceso de integración ya está aportando las sinergias esperadas. Estamos desplegando el nuevo modelo organizativo y una estructura corporativa capaz de vertebrarnos como un todo. Un cambio en la manera de entender nuestra organización que nos ayudará a alcanzar nuestros objetivos en el futuro”.
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