Cobra, de Florentino Pérez, despide a 30 empleados en A Coruña antes de negociar el ERE

stop

CONFLICTO LABORAL

El presidente de ACS, Florentino Pérez, en una foto de archivo

A Coruña, 25 de marzo de 2015 (00:05 CET)

Cobra Servicios Auxiliares, filial del gigante ACS de Florentino Pérez, tiene la intención de bajar la persiana en la provincia de A Coruña. Dedicada a la colocación y lectura de los contadores eléctricos de Gas Natural Fenosa, la compañía anunció la pasada semana a sus empleados la intención de aplicar un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) que dejará a cerca de 140 personas en la calle, la práctica totalidad de la plantilla. Sin embargo, los sindicatos indican que la empresa se ha adelantado, incluso, a la propia negociación, que arranca el próximo día 21. Entre esta semana y la anterior ha anunciado ya a 33 trabajadores temporales, que el día 29 finalizarán su relación laboral con la firma.

La medida ha puesto en pie de guerra a la plantilla. Los sindicatos CIG y UGT han dedicido emprender movilizaciones para reivindicar el mantenimiento de los puestos de trabajo y "unas condiciones salariales y laborales dignas". Según explican representantes de las centrales, los sueldos apenas llegan a los 1.000 euros, "y esto con incentivos y la lectura de muchísimos contadores", ya que el salario base no alcanza los 700 euros.

El convenio, el origen de las tensiones

Según Benedicto Blanco, de la CIG, los problemas con Cobra llegaron cuando el sindicato planteó que la empresa debía aplicar a los trabajadores el convenio provincial del metal de A Coruña, teniendo en cuenta que el propio de la empresa estaba caducado desde hacía dos años. "Ante la falta de acuerdo", el sindicato presentó un conflicto colectivo contra la compañía. Algo que, sostiene, fue el detonante de los acontecimientos posteriores.

A pesar de que Cobra tenía contrato vigente con Fenosa hasta 2016 y que, según los representantes de los trabajadores, este podía prorrogarse dos años más, la compañía eléctrica rescindió el contrato, alegando incumplimientos contractuales. En su lugar, llegó a acuerdo con la compañía Incatema.

Protestas en A Coruña y Santiago

Su intención, ahora, es que Incatema contrate a los trabajadores de los que Cobra pretende prescindir y que les mantenga la antigüedad, algo que no parece estar en los planes de la nueva empresa encargada de la lectura de los contadores.

"Incatema sí que está contratando gente procedente de Cobra, pero sólo quieren a los que se marchan de la compañía y rescinden sus contratos para que no haya que pagarles antigüedad", indican Blanco, para quien, tanto la filial de Florentino Pérez, como Fenosa e Incatema, parecen "compinchadas".

La negociación del ERE de extinción que afecta a los trabajadores indefinidos arranca el próximo día 31. Este miércoles, 25 de marzo, comenzarán las movilizaciones de la plantilla, tanto en el polígono de Pocomaco, en A Coruña, como en el Polígono de O Tambre, en Santiago. Los trabajadores se reparten entre estos dos emplazamientos y Narón.

Suscribir a boletines

Al suscribirte confirmas nuestra política de privacidad