El futuro de Cacaolat, en manos de los jueces

Central Lechera Asturiana ofrece 55 millones por Cacaolat

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CONCURSO ACREEDORES

19 de septiembre de 2011 (18:41 CET)

Central Lechera Asturiana se presenta como la mejor oferta por la compra de Cacaolat. El juzgado mercantil número 6 de Barcelona ha hecho público este lunes los detalles de las cuatro ofertas solicitadas para la adquisición de la unidad productiva de la compañía de batidos catalana. Central Lechera Asturiana-CAPSA ha fijado la compra en 55 millones de euros, frente a los 30 millones de Vichy Catalán; los 25 millones de la unión de Cobega, Damm y el fondo Victory Turnaround y los 12 millones de Roures Reenginnering.

Esta puja no es definitiva, los ofertantes pueden mejorar su hoja de ruta para quedarse con Cacaolat. Todos coinciden en mantener los puestos de trabajo actuales, relanzar la marca por toda España y construir una nueva fábrica.

A partir de este lunes, la administración concursal tiene tres días para presentar al juzgado un informe con una valoración sobre las empresas y sus respectivas ofertas. Cuando el juez de la sala 6 de lo mercantil, Javier Fernández, disponga del documento, las empresas cuentan con un plazo de cinco días para hacer las alegaciones oportunas sobre el informe de la administración concursal.

Acabado este plazo, el magistrado decidirá cuáles son las tres mejores empresas para continuar con el proyecto de Cacaolat. Una de éstas quedará descartada y el resto podrán mejorar sus ofertas si lo creen necesario.

Albert Bajet, el peor posicionado


El sindicato CCOO ha augurado que la primera que caerá será la de Roures Reengineering, una sociedad formada por ex directivos de Cacaolat que está encabezada por el abogado Albert Bajet. Fuentes del sindicato han indicado a Europa Press que el resto de ofertas son más competitivas.

También se espera una buena valoración de la oferta de Cobega, Damm y el fondo Victory. Especialmente por la red de distribución de las dos primeras, con un largo recorrido en Catalunya, y la disponibilidad de una factoría en Santa Coloma de Gramanet para relanzar la producción de Cacaolat.

Discusión en el Tribunal Supremo

Tal como avisó, el juzgado mercantil de Barcelona prosigue con el concurso de acreedores de la empresa catalana. Javier Fernández, un magistrado muy respetado dentro del mundo judicial español, ha decidió que la sala que preside tiene las competencias suficientes para continuar con la adjudicación. Y es que el grupo Clesa, propiedad de Nueva Rumasa, pidió que Cacaolat fuera un activo más en el concurso que se está haciendo en los juzgados de Madrid. Un extremo que se está estudiando en el Tribunal Supremo.

Fuentes expertas consultadas por Economía Digital han explicado que si el concurso prosigue con el consenso de los trabajadores, como pasa en este caso, es poco probable que el máximo representante del sistema judicial español decida reiniciar toda la adjudicación.

En este apartado la sala de Madrid tiene las de perder. Y es que los trabajadores de Cacaolat han expresado por activo y pasivo que no quieren formar parte del concurso de acreedores de Clesa. “No garantiza en absoluto la estabilidad de la plantilla ni del proyecto empresarial”, se quejan desde UGT.

De hecho, los trabajadores aseguran que Cacaolat tiene unos activos valorados en 130 millones de euros frente a un pasivo de 30 millones. Unas clifras lejos de las reconocidas desde Clesa: 1.112 millones de pasivo y sólo 304 millones de activo.  
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