Carmena subirá los impuestos a Amancio Ortega en Madrid

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FIN DE LAS EXENCIONES

Fachada del número 32 de la Gran Vía madrileña, propiedad de Pontegadea | EFE

en A Coruña, 29 de octubre de 2015 (23:09 CET)

El Ayuntamiento de Madrid, con Manuela Carmena al frente, ha estado haciendo números y ha descubierto que puede recaudar 100 millones de euros más si elimina las bonificaciones a ciertos edificios históricos y eleva la fiscalidad a los inmuebles no residenciales de mayor valor catastral, una actuación que afecta de lleno al empresario Amancio Ortega y a Pontegadea, su brazo inversor.

La medida, que recogen las ordenanzas fiscales del próximo año aprobadas este jueves por el equipo de Ahora Madrid, servirá para aumentar el gasto social en la capital un 24%, hasta los 640 millones de euros. Sin embargo, puede suponer un agujero considerable para las cuentas de los propietarios de estos inmuebles.

Edificios históricos sin exención

En el caso de Amancio Ortega, esta decisión le toca de lleno. En Madrid tiene importantes inversiones inmobiliarias. La más reciente, la compra este mismo año del edificio situado en el número 32 de la Gran Vía, por el que pagó cerca 400 millones de euros. En el inmueble, un edificio histórico catalogado de 9 plantas y 36.440 metros cuadrados de superficie, tiene como inquilinos a algunos de sus principales rivales en el negocio textil, como son H&M, Mango y Primark. Esta última acaba de inaugurar en sus bajos su tienda bandera en España.

El responsable del área de Economía y Hacienda del Ayuntamiento de Madrid, Carlos Sánchez Mato explicó que la retirada de la exención del 80 por ciento sobre el Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI) de la que gozan los edificios históricos que albergan negocios, permitirá a las arcas madrileñas sumar 12,26 millones más cada ejercicio. Actualmente recaudan por este concepto poco más de tres millones.

Además, el Gobierno municipal plantea reducir un 7% el tributo a todas las viviendas y la mayoría de locales comerciales. A cambio, lo incrementará entre un 7% y un 9% para los inmuebles de uso no residencial con valores catastrales más altos –el 0,3% superior-. La medida permitirá aumentar la recaudación en otros 48 millones.

Amancio, el rey del ladrillo

El empresario Amancio Ortega es uno de los grandes propietarios de suelo no residencial en la ciudad. En el Paseo de la Castellana, una de las arterias de la capital, el fundador de Inditex posee cinco inmuebles de oficinas. Cuatro – los números 24, 35, 79 y 92 – los adquirió entre 2004 y 2007, pero la joya de la corona es la Torre Picasso, un edificio de oficinas que alberga la sede de empresas como Google o Deloitte y que adquirió en 2011.

Pero Amancio también es el casero de sus propias tiendas en calles tan cotizadas como Serrano, en pleno Barrio de Salamanca, donde tiene uno de sus mayores establecimientos. Ahora, una gran parte de estos inmuebles están en el punto de mira del Gobierno de Carmena, que espera hacer caja con ellos a costa de las finanzas del señor Ortega.

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