Calvo espera resolver en dos años el contencioso por el que hipotecó su marca

stop

Aduanas reclamó al grupo 18,8 millones por supuestos incumplimientos en el pago de aranceles derivados de importaciones de atún de El Salvador

Presentación de los resultados del Grupo Calvo correspondientes al ejercicio 2013 | EFE

08 de mayo de 2014 (19:59 CET)

El grupo conservero Calvo espera resolver en un plazo “de dos o tres años” como máximo el contencioso que mantiene con la justicia derivado de reclamaciones fiscales por presuntas irregularidades en sus importanciones de El Salvador y que, en el pasado, llevaron a la compañía a hipotecar su marca comercial para hacer frente a las eventuales demandas fiscales y de impuestos que exige la Agencia Tributaria.

En la rueda de prensa de presentación de sus resultados anuales, el consejero delegado del grupo con sede en Carballo, Manuel Calvo, indicó que debido a los tiempos que maneja la justicia, la compañía espera que todo quede resuelto en los tribunales en un marco de dos a tres años. “El primer caso ya ha sido ganado en todas las instancias ante la Audiencia Nacional, por lo que entendemos que con el resto pasará lo mismo y  también ganaremos. Sin embargo, ha habido retrasos y, aunque siempre hemos entendido que tenemos la razón, estamos ante una situación que no parece que se vaya a resolver por completo hasta dentro de unos años”, explicó.

Casi 19 millones

El proceso judicial al que se enfrenta Calvo es complejo. Ya en 2011, el grupo inició una suerte de batalla legal en el Tribunal Económico Administrativo de Galicia, el Tribunal Económico Administrativo central y en la Audiencia Nacional, instancias a las que recurrió ante su disconformidad por las liquidaciones de impuestos y aranceles realizados por el Departamento de Aduanas de la Agencia Tributaria.

Las acciones legales del grupo tienen su origen en las liquidaciones llevadas a cabo por Aduanas realizadas entre 2010 y 2011 por importe de 18,8 millones de euros en relación con las importaciones de atún desde El Salvador, donde la compañía tiene una planta de transformación. Las reclamaciones tienen que ver con el abanderamiento de sus buques así como el origen de las tripulaciones de su flota.

Con una sentencia ya a favor


Fuentes de la compañía explican que las reclamaciones efectuadas por Calvo se estructuran en ocho casos diferentes, si bien todos tienen que ver con las liquidaciones de Aduanas. En mayo de 2012 una sentencia de la Audiencia Nacional aceptó un recurso de la conservera presentado contra el Tribunal Económico de la administración central y declaró la nulidad de todas las liquidaciones practicadas por la dependencia provincial de Aduanas e Impuestos Especiales dictadas en enero de 2010. Esas liquidaciones sumaban 815.000 euros.

Tan segura se encuentra la compañía que ya en las cuentas correspondientes al ejercicio 2012 quedaba reflejado que no existía ninguna partida provisionada por este motivo. Tanto el grupo como sus asesores aseguraban que el proceso judicial en marcha resultaría “favorable” y no generaría “quebranto patrimonial alguno”. Con todo, la empresa llegó a hipotecar su marca por un importe conjunto de 25,1 millones de euros.

La conservera sigue creciendo


Por otro lado, la salud de la compañía continúa viento a favor. La alimentaria logró en 2013 unas ventas de 712 millones de euros, un 11% más que en el ejercicio precedente. El beneficio antes de impuestos se situó en 49 millones, con un incremento del 9%, mientras que la deuda no alcanzó el 3% sobre el Ebitda.
Suscribir a boletines

Al suscribirte confirmas nuestra política de privacidad