Bonilla: más de 2,5 millones de ingresos al año en churros y patatas

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La histórica empresa coruñesa mantuvo sus ventas pero redujo su beneficio un 35% en 2013

Carlos Negreira en la factoría de Bonilla a la Vista

A Coruña, 19 de diciembre de 2014 (01:22 CET)

En A Coruña las patatas fritas y los churros 'de toda la vida' son Bonilla. La historia de la empresa es antigua. Sus primeros pasos comenzaron en Ferrol, allá por el año 32. Salvador Bonilla, padre del actual propietario, empezó con un puesto de feria con el que recorría los pueblos ofreciendo, precisamente, su especialidad, patatas fritas y churros.

En el año 49 la empresa se asentó ya para siempre en A Coruña, con una churrería en la calle del Orzán. Su crecimiento hasta hoy en día ha sido lento pero constante. Desde el año 88 fabrica sus patatas en el Polígono de Sabón. Y sus ventas no sólo han crecido a lo largo de los años sino que, en período de crisis también se han sabido mantener constantes.

Se mantienen las ventas, cae el beneficio

Según la memoria anual de la compañía, Hijos de Bonilla, la cifra de negocios de la compañía a penas se ha movido en los dos últimos años, facturando en cada ejercicio algo más de 2,5 millones de euros.

El beneficio, no obstante, si que ha variado. La empresa de César Bonilla, para la que trabajan unas 70 personas sólo en la fábrica de Sabón ganó 77.979 euros el pasado año, frente a los 121.788 que percibió en 2012 (un 35% menos). Entre otros factores, los costes de la empresa para aprovisionarse de materias primas se triplicó, de 50.000 a 150.000 euros, según las cifras remitidas al Registro Mercantil.

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