Bimba y Lola supera por primera vez las ventas de Adolfo Domínguez

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La empresa del modisto ourensano ya es, oficialmente, la más pequeña de la familia, tras caer un 40% su cifra de negocio

Adolfo Domínguez y tienda de Carolina Herrera en Japón

en A Coruña, 30 de abril de 2016 (12:45 CET)

Uxía y María, las sobrinas de Adolfo Domínguez, han superado por primera vez a su tío. Las ventas de Bimba y Lola alcanzaron los 115,7 millones en el último ejercicio, con un crecimiento del 17,4%. Son 10 millones más que la cifra de negocio alcanzada por la empresa del modisto ourensano, que se convierte en la más pequeña de la familia Domínguez.

Sociedad Textil Lonia, creada por los hermanos del diseñador, Josefina, Francisco Javier y Jesús Domínguez, está muy lejos de esas magnitudes, con una cifra de negocio que ronda los 300 millones de euros. Es el segundo mayor grupo textil de Galicia por detrás de Inditex.

Los problemas de Adolfo 

El que había sido el buque insignia de la familia, Adolfo Domínguez, ha salvado el año gracias a la venta de un edificio en la barcelonesa calle de Paseo de Gracia por 45 millones, lo que le permitió obtener por primera vez en seis años un resultado positivo, 7,6 millones de beneficio.
Pero el arreglo del mercado inmobiliario no tapa el problema de la empresa en el sector textil.

Si se comparan los dos ejercicios que la compañía acabó con ganancias, el de 2009 y el cerrado en febrero de este año, las ventas han pasado de los 160 millones a los 105 millones. Es decir, se han desplomado un 40%.

También se redujeron los puntos de venta, 60 menos que entonces, y la plantilla. De hecho, Adolfo Domínguez aplicó un ERE que afectó a 105 trabajadores de los servicios centrales de Ourense, donde despliega su planta en el polígono de San Cibrao, muy cerca de la nave de Textil Lonia, en el vecino polígono de Pereiro de Aguiar.

[Consulte los resultados de Adolfo Domínguez]

La internacionalización de Bimba y Lola

Bimba y Lola, con 210 puntos de venta, es capaz de facturar más que Adolfo Domínguez. Representa el último estadio de los proyectos de la familia, que pasó de contar con un diseñador estrella, también en el caso de Textil Lonia cuando fichó a Carolina Herrera, a diseñar un modelo totalmente distinto con las sobrinas de Adolfo, Uxía y María.

La arquitectura de Bimba y Lola suele atribuirse a Jesús Domínguez, aunque la proverbial discrección de la familia apenas permite conocer los entresijos del grupo. Lo cierto es que la apuesta por la internacionalización, a costa de reducir los beneficios, ha dado frutos. Bimba y Lola continúa en plena expansión tras posicionarse en 17 países. El mercado exterior creció un 22% y ya supone el 26% de las ventas, que en 2015 superaron por primera vez los 100 millones.

[Consulte los resultados de Bimba y Lola]
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