Bimba & Lola pone fin a una demanda millonaria por 'swaps' de Caixa Galicia

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Las hermanas Uxía y María Domínguez y otras tres firmas del grupo contrataron con la antigua caja casi 15 millones de euros en este producto financiero

Tienda de Bimba & Lola e imagen de una protesta de afectados por 'swaps' de Caixa Galicia

20 de octubre de 2014 (21:32 CET)

La firma textil Bimba & Lola y otras tres sociedades del imperio familiar Domínguez han puesto punto final a dos dilatados procesos judiciales casi paralelos, en los que reclamaban a la desaparecida Caixa Galicia (hoy Abanca) la anulación y el pago de los intereses negativos que la caja no descontó en virtud de varios contratos de swaps, permutas financieras y cobertura de las variaciones de los tipos de interés.

Este era uno los productos estrella comercializados a lo largo y ancho de Galicia por la entidad que dirigía José Luis Méndez, y cuyo mecanismo de funcionamiento y consecuencias ha causado tanto o igual revuelo social y judicial en los últimos años como los múltiples casos derivados de la contratación de las participaciones preferentes.

Tras haber cosechado de forma consecutiva dos derrotas judiciales en sendas instancias distintas, según informaron a este medio fuentes conocedoras del proceso, las hermanas María y Uxía, hijas de Jesús y sobrinas de Adolfo Domínguez, han decidido congelar una nueva fase del litigio entablado originariamente contra Caixa Galicia.

Grupo familiar

Por un lado, Bimba & Lola y, por otro, las firmas Paseodos SL, Curros Enríquez 1 SL e Investigación y Desarrollo de Proyectos SL, vinculadas al núcleo familiar y que sí ganaron un pleito anterior, reclamaron a la desaparecida Caixa Galicia y luego a NCG Banco la compensación de cantidades vinculadas al tipo de interés, que, finalmente, fueron generadas a favor de la caja debido a la prolongación de una fase bajista del precio del dinero. El importe de los contratos de swaps suscritos se acerca en conjunto a los 15 millones de euros, de los que 12 millones corresponderían a Bimba & Lola.

La empresa de cabecera de las wondergirls de la moda española suscribió en el momento de máximo esplendor de los swaps de Caixa Galicia, cuando los tipos de interés estaban en un ciclo ascendente, tres documentos para blindarse de las variaciones alcistas. Pero los contratos no se beneficiaban de los ciclos bajistas, actuando, por tanto, de forma parecida a una cláusula suelo, en la que el cliente no se aprovecha, precisamente, cuando los descensos de los tipos son acusados.

Préstamos conectados


Estos instrumentos financieros estaban, a su vez, conectados con los préstamos suscritos en fechas anteriores entre las empresas de la galaxia Domínguez y Caixa Galicia para financiar las operaciones mercantiles de varias empresas del segundo imperio familiar, por detrás de Inditex, más floreciente y poderoso del sector textil gallego.

Los remuneraciones de los contratos de swaps, pactados siempre entre los usuarios y la entidad prestamista, suelen fluctuar en función del mercado. Habitualmente generan beneficios o perjuicios para cada una de las dos partes vinculadas en función de si el precio del dinero está alto o bajo, y se aplican de forma independiente durante varios tramos de control establecidos a lo largo de la vigencia de las obligaciones.

En términos generales, la entidad prestamista cubre las cantidades en favor de la empresa si el precio del dinero es alto, de modo que esta se evita el sobrecoste de los intereses. Por el contrario, si el valor del dinero es bajo se generan de forma negativa a favor de la entidad financiera. Esto fue lo que ocurrió en el caso de las hermanas Domínguez y Caixa Galicia: las menores de la saga textil no se beneficiaron del bajo precio del dinero.

Alegaciones

Hasta la fecha, primero ante el Juzgado de Primera Instancia número 2 de Ourense y luego ante la Audiencia Provincial, el procedimiento ha resultado contrario a los intereses de Bimba & Lola y a favor de NCG Banco, concluyendo momentáneamente con una sentencia, ya en apelación, en las que las alegaciones de la empresa viguesa no han sido acogidas. En el caso de las otras tres firmas, el recurso dio la razón a NCG Banco (Abanca), revocando el fallo anterior.

El razonamiento clave de las cuatro firmas para solicitar la anulación de los contratos de swaps fue, en síntesis, que no se suscribieron con esa idea, sino que se hicieron pensando en que se trataba de un seguro que protegerían a las empresas contratantes de la diferencia en los tipos de interés en el caso de que esos superasen lesivamente un umbral pactado. Judicialmente, la opción viable para la compañía viguesa era presentar un recurso de casación por infracción procesal o de casación en interés de ley.
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