Jacinto Rey Laredo, vicepresidente y consejero de San José, en la salida a bolsa de la constructora

BBVA y San José: el pozo sin fondo de la Operación Chamartín

KPMG desvela que Distrito Castellana Norte, la sociedad concesionaria, se ha dejado ya casi 120 millones en costes sin llegar a colocar un ladrillo

La Operación Chamartín, la ampliación de la Castellana por el norte de Madrid, es un proyecto tan ambicioso como incierto y costoso hasta ahora para sus promotores. Rebautizada como Distrito Castellana Norte, aunque constituida en 1993 bajo el nombre de Desarrollo Urbanístico de Chamartín, la operación tiene el liderazgo del BBVA, con el Grupo San José como partner. En el proyecto ya van enterrados 120 millones de euros, según las cuentas de la sociedad concesionaria.

Lo deja muy claro KPMG, el auditor de Distrito Castellana Norte, a la hora de analizar sus últimas cuentas aprobadas en la junta general del año pasado, que corresponden a 2017. La sociedad, dicen los auditores, mantiene registrado dentro del epígrafe de existencias del balance un total de 119,3 millones de euros "correspondientes, principalmente, a los costes incurridos en relación a las actuaciones urbanísticas y administrativas y a los estudios y documentos técnicos vinculados al futuro desarrollo y posterior explotación inmobiliaria de los terrenos propiedad del Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif) y de Renfe-Operadora".

Las incertidumbres para KPMG

Estas circunstancias descritas, explican, "evidencian la incertidumbre y dificultad asociada a la evaluación de forma objetiva del plazo y la forma en que pueda producirse la recuperación de la inversión realizada, y comprometida por la sociedad, así como la rentabilidad de la misma y la viabilidad del proyecto en su conjunto". "Por estos motivos y dada la significatividad de dichas inversiones se ha considerado un aspecto relevante de nuestra auditoría", concluyen desde KPMG.

Los auditores no entran a valorar la problemática de Distrito Castellana Norte con los reversionistas de los terrenos, propietarios que lo eran antes de las expropiaciones llevadas a cabo para levantar Chamartín. En la concesionaria participa el BBVA con Inverahorro, que controla el 75,54% del capital, y el Grupo San José con Desarrollos Urbanísticos Udra, que detenta el 24,46% restante.

Con los vaivenes políticos en torno al proyecto, con cambios y más cambios desde Fomento, Ayuntamiento y Comunidad de Madrid, ambos socios no lo tienen del todo claro cuando advierten la memoria de Distrito Castellana Norte que "la complejidad técnica, urbanística y financiera del proyecto hacen difícil evaluar de forma objetiva el plazo y la forma en que se producirá la recuperación de la inversión realizada y comprometida".

A por la cuarta ampliación de capital

San José y el BBVA consideran, sin embargo, que "en el momento actual, no existen circunstancias que impidan que el actual proyecto pueda llevarse a término, y continuarán realizando sus mejores esfuerzos para la consecución del objeto social de la sociedad, tal y como vienen haciendo desde su constitución". El apoyo financiero prestado por los accionistas ha sido renovado con el desembolso en su totalidad de tres ampliaciones de capital acordadas en 2016, 2017 y 2018. Y otra que viene.

Ambos socios han suscrito íntegramente su parte en las ampliaciones en estos años, de tal modo que tanto San José como BBVA mantienen invariables sus participaciones. En enero del año pasado fue una ampliación de capital por importe de 18,9 millones. Seis meses antes, en julio de 2017, otros 8,5 millones inyectados, que se sumaban a los 23,3 millones de euros de ampliación firmada a principios de 2016. Y ahora, una nueva convocatoria de junta extraordinaria, a celebrar el próximo 11 de abril, para inyectar otros 22 millones de euros. 

X.R.M.

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