Batalla judicial entre los accionistas de Euroespes

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El grupo del reputado centro biomédico emprende medidas de responsabilidad social contra uno de sus principales socios

Ramón Cacabelos, presidente de Euroespes | EFE

25 de septiembre de 2013 (18:37 CET)

El reputado centro gallego de investigación biomédica Euroespes pasa por momentos complicados, aunque amparado en la más absoluta discrección. Una guerra entre los principales accionistas de la compañía parece haberse desatado, a tenor de los movimientos que se han sucedido en los últimos meses y cuyo punto culmen ha sido el inicio por parte de la compañía de acciones de responsabilidad social contra uno de sus propios consejeros, Rodrigo Marchal Puchol, del grupo coruñés Portichol.

La marcha temporal del presidente

Los cambios en Euroespes comenzaron en abril. Entonces el reconocido doctor Ramón Cacabelos cesó como presidente de la firma con sede en Bergondo (A Coruña). Desde la compañía no se dio información acerca de qué había motivado esta decisión.

La eminencia en la investigación contra el alzheimer dimitió también de su cargo como presidente de la filial Euroespes Biotecnología, cuyo puesto pasó a ocupar el accionista mayoritario de la misma, precisamente Rodrigo Marchal Puchol, en representación de Portichol. Un conglomerado familiar que en tiempos poseía la láctea Celta, en Pontedeume.

No obstante, la marcha de Cacabelos no fue larga. En junio, la junta de accionistas de Euroespes procedió a volver a nombrarlo presidente. José Antonio Carrizosa, procedente de Caja Soria (uno de los accionistas), quedó como vicepresidente. Se aprobaron entonces las cuentas de 2012, que arrojaban números rojos por valor de 643.000 euros.

¿Salida del MAB?

Los accionistas rechazaron que la empresa abandonase el Mercado Alternativo Bursátil (MAB), en donde cotiza Euroespes desde 2011. Esa posibilidad fue planteada a la junta por el consejo de administración debido a la progresiva caída del valor de sus títulos año tras año. Con un capital admitido de 3.337.000 euros, su último precio cotizado valora en 0,32 euros cada acción. 

En 2012, el precio mínimo del período fue de 0,97 euros, mientras que el máximo quedó marcado en 2,4 euros (3,02 un año antes).

Acciones de responsabilidad social contra Marchal

Es en esta junta en la que se evidencian de forma clara los problemas dentro del accionariado del grupo. Según un hecho relevante comunicado al MAB, uno de los accionistas de la compañía propuso emprender una “acción de responsabilidad civil contra el consejero Rodrigo Marchal”. La propuesta fue aprobada por mayoría, por lo que Euroespes pasaba a emprender acciones judiciales contra uno de sus principales socios.

De momento, y debido a esta situación, Marchal Puchol ha sido apartado del consejo. No obstante, la biomédica rechaza hacer cualquier tipo de manifestación acerca de las motivaciones que la han llevado a emprender acciones judiciales contra uno de sus accionistas significativos.

E-Biotec


Pero otra circunstancia más viene a sumarse a la guerra interna en la compañía. Portichol es el accionista mayoritario de la filial Euroespes Biotecnológica (E-Biotec). La empresa cerró el 2012 con unas pérdidas de 157.000 euros, según su memoria anual. Según recoge el mismo documento, Cacabelos, ahora consejero, rechazó firmar las cuentas de la compañía.

Según la propia web de Portichol, E-Biotec se encuentra en un “importantísimo proceso de crecimiento en los últimos años”. Sus productos sintetizan otros de derivados de pescado y mariscos y aspira a ser una “referencia biotecnológica a nivel mundial”.

Mientras los enfrentamientos entre accionistas parecen ir creciendo, en el terreno laboral Euroespes sigue centrada en sus pioneras investigaciones contra el alzheimer. Este enero, la empresa coruñesa anunció por todo lo alto que un grupo de científicos liderados por Cacabelos habían diseñado la primera vacuna capaz de prevenir la enfermedad o revertir sus manifestaciones.
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