Autoestradas de Galicia, el negocio más rentable de Itínere

stop

Las autopistas A Coruña-Carballo y Puxeiros-Val Miñor son de las pocas que aportan beneficios al grupo

El alcalde de Vigo y el presidente de Itínere al lado de una imagen de la AP-9 | EFE

23 de agosto de 2014 (02:20 CET)

Itínere, el grupo que controla la AP-9 a través de Audasa y del que Abanca heredó una participación del 23,8% de Novagalicia, padece los mismos males que sus viales, la fuerte caída de tráfico durante la crisis económica. Cerró el ejercicio de 2013 con una pérdida neta atribuida de 76,6 millones de euros, rebajando notablemente los números rojos del año anterior, que superaron los 403 millones. La mayor parte de las sociedades del grupo, creadas para gestionar la concesión de viales, consolidan en negativo en las cuentas de la matriz, incluidas Audasa y Aucalsa, la concesionaria de la vía de peaje entre Asturias (Campomanes) y León. Son dos de las tres con mayor facturación del grupo.

Sin embargo, Itínere tiene un balón de oxígeno en Galicia. Según reflejan sus cuentas anuales consolidadas, Autoestradas de Galicia reporta beneficios a la matriz año tras año, pese a ir perdiendo poco a poco facturación, por el descenso de usuarios. Así, en 2013 aportó un resultado positivo de 2,4 millones, el año anterior de 1,5 millones y en 2011 de 4,2 millones.

Bajó peajes

Autoestradas de Galicia es la concesionaria encargada del mantenimiento y explotación de las autopistas de peaje A Coruña-Carballo (AG-55) y Puxeiros-Val Miñor (AG-57), ambas de titularidad de la Xunta y no de Fomento, como la AP-9. El convenio particular con el Gobierno gallego, que ahora reclama la transferencia de competencias de la Autopista do Atlántico, ha permitido que en 2013 se abaratasen los peajes en estas vías un 0,1%. Poca cosa, pero mucho teniendo en cuenta que las de titularidad estatal han subido tarifas.

Itínere tiene la concesión de estas vías hasta 2045 a través de Autoestradas de Galicia, y aunque se han librado de los incrementos de peaje, no ocurre lo mismo con el descenso del tráfico. En el último ejercicio facturó 13,4 millones, en 2012 fueron 13,8 y un año antes 14,9 millones. La cifra de negocio es pequeña si se compara con la de Audasa, la auténtica joya de la corona en Itínere, con una facturación superior a los 125 millones pese al declive de los últimos años.

Excepción

Pero a pesar de su modesta contribución, hay pocas sociedades de Itínere que aporten más que Autoestradas de Galicia. En 2013 solo AP-1 Europistas, la autopista entre Burgos y Armiñón y las autopistas vascas Aubisa y Gebisa, aportaron una cifra positiva a la caja de Itínere, además de Autoestradas.
Suscribir a boletines

Al suscribirte confirmas nuestra política de privacidad