Imagen del complejo minero de Mutanda / Fleurette Group

Un gallego que trabajó en las minas del Congo lidera el proyecto de Touro

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Atalaya, domiciliada en Chipre, está controlada por cinco grupos inversores; Alberto Lavandeira lidera los proyectos tras su paso por las minas del Congo

en A Coruña, 29 de septiembre de 2017 (19:00 CET)

El proyecto para reabrir la mina de cobre de Touro nace de una alianza entre la empresa gallega que tiene actividad en la zona, Explotaciones Gallegas, y Atalaya Mining, una sociedad cotizada con domicilio en Chipre, pero importantes vínculos con España y con Galicia. El más obvio, que sus dos principales proyectos se encuentran en el Estado: la mina de Río Tinto en Huelva, que está en desarrollo, y la mina de Touro en Galicia, en proceso de tramitación.

Pero también la primera línea de directivos tiene raíces en suelo español. Al frente de las operaciones de Atalaya en España está el ingeniero gallego Alberto Lavandeira, quien fuera presidente de Río Narcea, la empresa que fue titular de los derechos mineros de Corcoesto antes de traspasarlos a la multinacional canadiense Edgewater, que fue quien intentó sin éxito iniciar la explotación de oro. El desarrollo más importante de Río Narcea fue el yacimiento de cobre y níquel de Aguablanca en Monesterio (Badajoz), ahora en manos de Sacyr.

El complejo minero de Mutanda

Lavandeira, “con 38 años de experiencia en el desarrollo de proyectos mineros”, según la información que traslada la compañía, llegó a las explotaciones de Huelva y Touro tras pasar por la República Democrática del Congo. Fue director de Samref Overseas S.A, una empresa asociada al gigante de la minería Glencore, grupo que presentó en su último ejercicio completo unos ingresos de 177.400 millones de dólares.

Glencore pagó este año 960 millones de dólares para blindar el control sobre las minas de cobre y cobalto del Congo, en Mutanda y Katanga. Según Morgan Stanley, la operación podría convertirla en la mayor minera de cobre en bolsa, superando a la estatal chilena Codelco y a Freeport, que preveían contracciones de producción.

En la dirección de Samref Overseas, cargo que ocupó entre 2007 y 2014, Lavandeira trabajó en el desarrollo del complejo minero de Mutanda, también ubicado en la provincia de Katanga, para la extracción de cobalto, como empresa asociada a Glencore, aunque no como filial, según aclaran en Atalaya. Posteriormente llegaría al proyecto de Río Tinto y a la activación del desarrollo de Touro. Otro de los directivos de Atalaya, el responsable de operaciones Julián Sánchez, también estuvo en la mina de cobalto del Congo.

Vídeo promocional de Fleurette Group, que vendió su participación a Glencore, sobre la explotación de Mutanda / Fleurette Group

Cinco grupos inversores

La propiedad de Atalaya está diversificada, siendo los accionistas de referencia diversos fondos internacionales. Trafigura Beheer BV (22% del capital) y Yanggu Xiangguang Copper Co. Ltd (21,9%) son los primeros accionistas. Entre los títulos en manos de los directivos y los que controlan cinco grupos inversores suman el 79% del capital. Los otros accionistas significativos son Majedie Asset Management Ltd (6%), Liberty Metals & Mining Holdings LLC (13,8%) y Orion Mine Finance (14,5%).

La intención de Atalaya, según ha hecho público, es aumentar progresivamente su participación en Explotaciones Gallegas a medida que avance el proyecto de Touro, hasta tomar el control del proyecto. En cierta manera, ya lo tiene, pues aportará el capital y el know how para la explotación, que sigue pendiente de las pertinentes autorizaciones. La compañía cotiza en en las bolsas de Londres (AIM) y Toronto (TSX).

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