Así es la casa rural gallega que cautivó a Mariano Rajoy

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El presidente descansa entre viñedos, molinos de agua y frondosos bosques en A Casa de Alicia

Mariano Rajoy y exteriores de A Casa de Alicia

10 de agosto de 2014 (02:18 CET)

Ribadumia es una localidad pontevedresa que apenas supera los 5.000 habitantes. Pero Mariano Rajoy se apartó todavía más del trajín urbano en sus vacaciones. Se fue a la parroquia de Besomaño, lugar de A Bouza. Llegó el viernes, a las ocho y media de la tarde, en el asiento del copiloto de un monovolumen gris y se dirigió a A Casa de Alicia, el establecimiento que, por segundo verano consecutivo, elige para su reposo.

Dice Alicia, la persona que da nombre a la casa, que la estancia del presidente del pasado año poco se ha notado en la afluencia de visitantes. A los establecimientos de Ribadumia y, en general, de la comarca de O Salnés, les da el turismo para abrir tres meses al año y eso no lo cambia ni el jefe del Ejecutivo ni la presencia en los medios de comunicación.

La ría de Arousa

Pero eso no evita que la zona esté repleta de encantos. A Casa de Alicia se alquila completa por un precio que oscila entre los 195 euros en temporada baja y 270 en alta. Tiene tres habitaciones, todas con baño, y está dotada con una enorme finca desde donde se observa la ría de Arousa.

Los propietarios han habilitado un jardín con piscina y una casita de piedra rodeada de árboles donde se pueden hacer barbacoas para luego degustar el manjar en una mesa, también de piedra, en el exterior.

Es poco probable que Mariano Rajoy estrene la parrilla. Es más proclive, en cambio, a pasear por la Ruta da Pedra e da Auga, que discurre siguiendo las formas del río Umia a su paso por la localidad, muy cerca de A Casa de Alicia.

Caminar entre molinos

El nombre le sienta como un guante. Discurre entre los municipios de Ribadumia y Meis y recorre una senda arbolada, repleta de molinos de agua restaurados. El sendero finaliza en el Monasterio de Armenteira, del siglo XII, que invita a reposar en su claustro porticado.

En ese último tramo de la ruta, el que finaliza en Armenteira, se dejó ver el presidente del Gobierno junto al marido de la ministra Ana Pastor. Muy cerca de allí, en la localidad de Barrantes, está uno de sus negocios hosteleros favoritos, el Tío Benito, especializado en bacalao a la brasa, pulpo y callos, pero más popular por su vino.

Los males del turismo rural

Alicia recuerda que no habla del presidente, que en su casa, rodeada por bosques y viñedos, se respeta la intimidad. "Agosto no me preocupa, se que siempre es bueno, pero este año junio fue muy flojo y julio podría haber sido mejor. Creemos que tendremos un buen septiembre y eso compensará el arranque del verano", explica.

La familia vive muy cerca del establecimiento y lo alquila completo (no por habitaciones), por lo que no tienen que cerrar, aunque saben que la actividad se concentra en pocos meses al año.

Los servicios

Los paseos de Rajoy han popularizado el entorno de su negocio, pero Alicia recuerda que en el río Umia se organizan actividades como piragüismo y kayak, que se deben visitar, a 500 metros, los castros celtas del Monte de O Castro, uno de los yacimientos más importantes de las Rías Baixas, datado en el siglo IV antes de Cristo.

Ese es el espacio que, de nuevo, eligió Mariano Rajoy para su reposo. Está pendiente de una visita, todavía sin fecha, de Ángela Merkel, con la que se reunirá en Santiago. El próximo martes tiene marcado en su agenda un acto en Sanxenxo. Será la vuelta al mundanal ruido.
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