Vista general de la central térmica de As Pontes en 1989 / EFE

As Pontes y San Cibrao, del INI de Franco a los 'regalos' de Aznar

Endesa y la antigua Inespal nacieron bajo el desarrollismo franquista y, a la vez, fueron privatizadas por Aznar hasta caer en manos de multinacionales

Una sopa de letras ayuda a entender la historia del sector público empresarial en España. Del INI (Instituto Nacional de Industria) de Franco y el ferrolano Juan Antonio Suanzes a la SEPI (Sociedad Estatal de Participaciones Industriales) de hoy en día, pasando por la efímera Teneo. Del desarrollismo franquista a las privatizaciones de Aznar impulsadas tras su llegada a La Moncloa, en 1996.

INI, SEPI, Franco, Suanzes, Aznar.... Y medio sector público gallego. Sin echar la vista atrás no se puede entender el presente de la crisis industrial que azota Galicia. Porque tanto Endesa como la antigua Inespal (ahora Alcoa) nacieron al abrigo del grupo público y dos de sus centros fabriles más importantes (As Pontes para la eléctrica y San Cibrao para la aluminera) se planificaron o levantaron en los últimos años del franquismo, como muchos otros proyectos industriales en Galicia, caso de Meirama (ahora Naturgy) o Ence.

Sobre los restos de Encaso en As Pontes

Fue en 1972 cuando  cuando la entonces Empresa Nacional de Electricidad (Endesa) adquiere los activos de antigua Encaso (Empresa Nacional Calvo Sotelo), que había levantado en As Pontes un complejo mineroeléctrico cuarenta veces más pequeño que el actual y cuya entrada en operación databa de 1949, básicamente para extraer carbón con destino a la Armada. Lo que se obtuvo durante años, y hasta el cierre de la mina, fue lignito pardo, de bajo poder calorífico y alto porcentaje de azufre, poco rentable, que se fue combinando a lo largo de los años con las importaciones.

Los mejores años de As Pontes datan de la década de los ochenta, con la mina a cielo abierto (seis kilómetros de longitud) a pleno rendimiento, y una potencia instalada que se aproximaba al 6% de todo el parque eléctrico español. La llegada de Aznar a La Moncloa en los noventa representó el fin de Endesa bajo el paraguas del sector público.

El grupo quedó consolidado a finales de 1996, con la integración de Fecsa y Sevillana de Electricidad, hasta situarse como líder español en generación de energía eléctrica. Dos salidas a bolsa (OPV), consumadas entre 1997 y 1998, dijeron adiós a la Endesa pública. Y un  consejo de administración de la SEPI acordó septiembre de 2007 acudir a la opa presentada por Acciona y la italiana Enel sobre Endesa. Para entonces solo un 3% de Endesa era público.

El chollo de la privatización de Inespal

Vidas paralelas. Un consejo de ministros de Franco aprobó en 1974 la inclusión de los municipios de Xove y Cervo en la llamada Gran Área de Expansión Industrial de Galicia. Ese mismo año comenzó la adquisición de los terrenos sobre los que se levantaría un proyecto que ejecuta entonces la Empresa Nacional de Aluminio, que tendría la mayoría del capital. Ya en 1980, la compañía presenta suspensión de pagos y el INI se haría cargo del complejo, que en breve se convertiría Inespal.

Y de Franco otra vez a Aznar. La ola de privatizaciones golpeó San Cibrao y A Coruña en 1988, cuando el equipo económico de Rodrigo Rato opta por una venta directa del grupo de aluminio. En competencia con la canadiense Alcan, será la norteamericana Alcoa la que ese año se haga con Inespal. El importe de la venta fueron unos 370 millones de euros. Todo un regalo, visto con perspectiva.

Un artículo de X.R.M.

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