Arranca el macrojuicio por fraude del mayor contratista de Portos de Galicia

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JUDICIAL

Imagen de archivo del Puerto de Muros

A Coruña, 04 de marzo de 2015 (00:00 CET)

Todo llega. Una empresa constructora, Oys Noroeste, en su día la mayor adjudicataria de obra del ente autonómico Portos de Galicia, dos hermanos (uno de ellos ya fallecido), sus hijos y una red de una decena de empresas que supuestamente emitían facturas falsas arman el puzzle judicial que en el próximo día 10 se comenzará a resolver en la Audiencia Provincial de A Coruña. Para ese día, en la Sección Segunda, está señalada la apertura del juicio oral contra nada menos que 17 acusados de una trama empresarial armada alrededor de las obras públicas portuarias. El fiscal atribuye a los acusados, en distinto grado, supuestos delitos de estafa, apropiación indebida y falsificación documento público y privado. Diversos peritajes cifraN el presunto fraude en casi dos millones.

Tras innumerables retrasos, acuerdos entre los querellantes y desestimientos de las acusaciones particulares que no lograron dejar sin efecto la actuación del fiscal, Juan Antonio Frago, comienza una vista oral en la que se entremezclan las disputas de una saga empresarial rota y sus relaciones con la Administración gallega, concretamente, en la etapa en que Emilio García Gallego, un fiel del ya fallecido Xosé Cuiña, presidía el ente público Portos de Galicia. Las querellas y acusaciones se remontan a finales de la década de los noventa e inicios del nuevo siglo, con Manuel Fraga todavía en San Caetano.

Un nutrido banquillo

En su escrito de acusación, la Fiscalía solicita penas de hasta 43 años de cárcel y multas superiores a los 100.000 euros para los responsables de la firma de Oys Noroeste, domiciliada en Outes. El fiscal, Juan Antonio Frago, acusó en total a 17 personas; entre ellas Francisco Rodríguez, sus cuatro hijos y los responsables de las firmas que emitían las supuestas facturas falsas. Los delitos que les atribuye son estafa, apropiación indebida y falsedad documental. Durante el proceso, y en gran medida por los años transcurridos, el delito contra la Hacienda pública se cayó de la calificación del fiscal.

Entre los acusados también figuran dos asesores fiscales de Oys Noroeste y la decena de empresarios de materiales de construcción de la zona de Muros que, según el fiscal, participaron en el "complejo entramado de contratistas que, mediante la aportación de facturas falsas, establecían toda una estructura organizada de defraudación".  Las empresas que, supuestamente, participaron en la trama son Hormigones Sierra de Outes, Mancomunado de Hormigones Rías Baixas, Talleres Horta, Felipe Ces SL, Granor, Granitos Xallas, Neumáticos Tino, Granitos Derrocar y Carracedo y SL.

Querellas entre hermanos

El caso de Oys Noroeste comenzó hace casi más de diez años, cuando en 1998 Segundo Rodríguez, ya fallecido, denunció por apropiación indebida y fraude fiscal a su hermano Francisco, que entonces era su socio en la empresa familiar Segundo Rodríguez SL. Esta empresa constructora se había especializado en obras portuarias, y durante los años 90 recibió la mayoría de las adjudicaciones de obras de Portos de Galicia. La acusación particular, una parte de la familia, ha retirado la querella que presentó contra la firma de Outes por apropiación indebida y fraude fiscal tras llegar a un acuerdo económico con los responsables de la compañía.

La Fiscalía llegó a apuntar que a finales de los años noventa, la firma que representa el epicentro del caso, Oys Noroeste, disfrutaba de un "trato de favor" por parte de Portos de Galicia, que supuestamente "filtró información" privilegiada a la constructora para adjudicarle la mayoría de las obras portuarias de Galicia en aquella época, cuando García Gallego presidía el ente portuario.

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