Añón comienza a levantar su siderúrgica en Brasil

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La compañía Siderúrgica Latino-Americana, del empresario gallego y con participación del Estado de Ceará, prevé rematar este año la fábrica de acero plano

Añón en un acto de presentación del proyecto de la factoría en Seará

11 de abril de 2013 (22:12 CET)

Manuel Añón mantiene un ojo puesto en el Juzgado de Primera Instancia número dos de A Coruña, donde presentó una demanda contra el Frob y Novagalicia Banco, y otra en Brasil, en el Estado de Ceará, al noreste del país, donde ha comenzado a levantar hace escasas semanas una nueva planta siderúrgica. Los trabajos, que se desarrollan sobre una superficie de 148,3 hectáreas, han sido supervisados personalmente por Añón, después de recibir este mismo año la licencia definitiva de instalación por parte del Superintendente Estatal de Medio Ambiente Ceará (Semace).

Los trabajos para montar la planta, que depende de la sociedad Siderúrgica Latino-Americana (Silat), se llevarán a cabo por fases, concretamente tres. Cuando esté completado el complejo, se habrán invertido 400 millones de euros. Ha finalizado ya el desbrozado del terreno y comienza ahora el montaje de la estructura de hormigón armado. La ubicación de la planta se encuentra en el distrito Guararu, en Caucaia, en la región metropolitana de Fortaleza. Acerca de los plazos, la propia empresa ha adelantado que a finales de 2013 se espera que termine de construirse la fábrica de acero plano (hojas y bobinas laminadas), concretamente en diciembre, mientas que el tren de laminación tendrá que esperar a finales del próximo año.

El proyecto en Brasil

La planta de aceros largos que prevé levantar Siderúrgica Latino-Americana tendrá una capacidad de dos millones de toneladas anuales y de ella saldrán palanquillas para producir barras de refuerzo y alambrones. La agencia de fomento económico de Ceará, Adece, posee una participación de 10% en la compañía impulsada por el empresario gallego. El 28 de diciembre de 2012, tras un año de negociaciones, la compañía firmó el contrato de financiación con el Banco do Nordeste do Brasil (BNB). Los préstamos suscritos con dicha entidad corresponden a aproximadamente el 70% de toda la inversión necesaria para construir la primera etapa de la planta, que se eleva 232 millones de dólares, unos 176 millones de euros.

El gobierno del estado, a través de la Agencia de Desarrollo Económico (Adece), es un socio en la empresa con una participación accionarial del 10%. A pleno rendimiento, se espera que genere 200 empleos directos y otros 800 directos, según estimaciones de la propia compañía. Desde octubre del año pasado, el gobierno de dicho estado ya cuenta con un proyecto para la implementación de la infraestructura de energía para abastecer a la siderúrgica, que estará ubicado en el complejo industrial del Puerto de Pecém. El propio Manuel Añón asistió al acto de colocación de la primera piedra de esta infraestructura.

Los problemas en Galicia

Añón, que junto a otro empresario, Epifanio Campo, vendió en 2007 Siderúrgica Añón a los catalanes de Celsa por algo más de 420 millones de euros, se embarcó también desde entonces en la toma de una participación del 5% de la extinta corporación industrial de la también extinta Caixa Galicia en la época de José Luis Méndez. Ahí comenzaron sus problemas, que se dirimen ahora en un juzgado de A Coruña.

De hecho, el primer accionista privado de Novagalicia Banco, presentó el mes pasado una demanda contra el Frob y la propia entidad financiera para salvar los 25 millones de euros que aportó al capital en noviembre del año 2011. La demanda fue interpuesta en el Juzgado de Primera Instancia número 2 de A Coruña y fue admitida a trámite. El empresario se sintió engañado en su día cuando adquirió el 1 % de las acciones de NCG Banco, a cambio de salvar una parte de los 100 millones de euros que había inyectado tres años antes en la Corporación Caixa Galicia, en la que también se vio atrapado al no lograr salir a Bolsa la compañía.
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