Alvariño, sobre las mareas: "Los programas aguantan bien en el papel, la realidad es otra"

stop

El líder de los empresarios gallegos evita demonizar a los nuevos partidos pero pide estabilidad para que no se trunque la recuperación económica

Fernández Alvariño, presidente de la CEG, junto a imágenes de Martiño Noriega y Xulio Ferreiro

en A Coruña, 29 de mayo de 2015 (03:42 CET)

"Queremos invertir en Galicia, ese es nuestro único programa político". Así responde el presidente de los empresarios gallegos cuando le preguntan por los resultados del 24M, que elevaron a formaciones como Marea Atlántica o Compostela Aberta a los centros de gobierno en Santiago y A Coruña, o a Manuela Carmena y a Ada Colau en Madrid y Barcelona. Sabe Fernández Alvariño que desde el pasado domingo en la CEOE están con el ceño fruncido, incluido el presidente Juan Rosell al que apoyó, y el líder de la patronal gallega no se separa demasiado de ese discurso, aunque evita demonizar a las mareas. Su mensaje se limita, de momento, a una advertencia:

"Los programas electorales aguantan muy bien en el papel, pero la realidad es otra. El papel aguanta, pero la gobernabilidad es luego una cosa distinta, y puede haber determinados postulados que no se pueden cumplir. Hemos visto el ejemplo claro en Grecia. En Madrid, Valencia y Barcelona presumiblemente van a mandar formaciones que no han conseguido la mayoría de los votos. No ponemos nada de eso en duda, estamos en democracia, pero lo importante, insistimos, es que se proyecte un clima de estabilidad, y de diálogo con los empresarios y con los sindicatos", aseguró a Economía Digital.

Cambiar, mejor poco

Estabilidad es la palabra que más repite Alvariño. Es un concepto clave para cualquier presidente de patronal desde tiempos inmemoriables. El líder de la CEG concuerda con Núñez Feijóo y con Rajoy en que se ha iniciado una senda de crecimiento y en que "se puede generar mucho empleo", llegando a finales de 2015 con un incremento del 4% del PIB, "que era algo impensable hace un año". Por eso, si los ciudadanos votan cambio no lo cuestiona, pero alerta de que ese camino iniciado no debe variar.

"Hay una serie de factores que pueden influir en que ese aumento de la economía se lleve a cabo o no. Influirá la situación de Grecia, influirá el precio del petróleo y, por supuesto, es fundamental que se mantenga la estabilidad a nivel político. Si no se da la imagen de gobiernos estables ese crecimiento se puede quebrar", zanja.

Lo importante es la economía

Y he aquí el problema. Abundan los empresarios que han interpretado los resultados de las elecciones municipales como un barómetro de lo que sucederá en las elecciones generales. Los ayuntamientos tienen un margen estrecho para desarrollar sus políticas económicas, el Estado es clave. Pero, ¿cómo no van a hacer cambios los partidos que han sido votados por representar el cambio político frente a PP y PSOE?

Alvariño responde. "Todos tendrán que modular el discurso. Mucha gente habla de asaltar el cielo, pero para asaltar el cielo lo único que se puede hacer es generar empleo y eso no se hace, ahora mismo, más que con reformas. Luego se pueden decir muchas cosas, como la moneda propia de la señora Colau, pero la realidad es la que es. Yo lo respeto todo, pero luego, la realidad la marca la economía".

La incertidumbre frena inversiones 

A pesar de sus reservas, los empresarios, como el presidente de la CEG, no abofetean a Compostela Aberta, Ferrol en Común o Marea Atlántica antes de dejarles siquiera tomar asiento –Podemos es otro cantar y suma muchos detractores--. Al contrario, Alvariño cree que el mensaje "debe ser optimista". Al fin y al cabo, la economía a veces también es una cuestión de fe.

La palabra concreta, explicaba un empresario a este medio tras pensar un buen rato, es "incertidumbre". "No se está diciendo que vayan a ser malos, pero hay preocupación porque muchos de los que llegarán a gobiernos municipales no tienen experiencia de gestión. Es cierto que algunas empresas han decidido frenar inversiones, pero no es tanto por miedo, sino porque prefieren esperar a ver cómo se desenvuelven los nuevos gestores. Son desconocidos, es normal", explican.

Alvariño lo deja claro: "Le pedimos a los gobiernos, al central, al autonómico,a los nuevos gobiernos municipales estabilidad y que faciliten la labor de los empresarios, tanto a nivel de los autónomos, como de la pequeña empresa".

Suscribir a boletines

Al suscribirte confirmas nuestra política de privacidad