Alvariño: "Heredé una mala, malísima, pésima gestión"

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El presidente de la patronal asegura que sus abogados le aconsejaron reformular las cuentas que dejó Antonio Fontenla y admite que está dispuesto a sacrificar el “reequilibrio territorial” que prometió a Lugo y Ourense, que lo apoyaron en su ascenso al trono de la CEG

José Manuel Fernández Alvariño | EFE

24 de julio de 2014 (22:33 CET)

En la sede de la Confederación de Empresarios de Galicia, en la santiaguesa Rúa do Vilar, todo el mundo parece ocupado. José Manuel Fernández Alvariño sube las escaleras desde el salón de actos donde ha participado en un acto de la Organización Nacional de Ciegos (ONCE), saluda y enseguida comienza a hablar de la limitación de mandatos y la incompatibilidad de cargos que incorporará a los estatutos de la patronal. El presidente de los empresarios nos invita a entrar a su despacho, en el que casi nunca está, y, mientras lo hace continúa, explicando la reforma que prometió al llegar al trono, hará el próximo martes exactamente un año. Está agitado después de que la Asamblea General de la patronal tumbase este lunes los presupuestos de 2013. Pero las cuitas van por dentro y Alvariño no las exterioriza en absoluto.
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