Alvariño dice que su promotora pagó hasta el último céntimo de sus deudas

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El presidente de la patronal asegura que abonó al principal acreedor, Caixanova, los 33 millones que le había prestado antes del concurso y liquidación de la inmobiliaria

José Manuel Fernández Alvariño | EFE

en A Coruña, 21 de febrero de 2015 (00:26 CET)

La suspensión de pagos y liquidación de Promociones Atlánticas Sextante, sociedad a la que el presidente de la patronal gallega había traspasado hasta 33 millones de pasivo de su grupo empresarial, se saldó con el pago de todas las deudas a sus acreedores, que básicamente era Caixanova. Así lo asegura José Manuel Fernández Alvariño, que añade que su grupo familiar perdió en la operación unos doce millones de euros, ya que Alvariño Inversiones fue el único acreedor que no cobró.

Como adelantó Economía Digital, Fernández Alvariño salvó su grupo al traspasar el ladrillo y los negocios inmobiliarios a una empresa en la que su padre era administrador único y que acabó en concurso y en liquidación. El presidente de la patronal gallega segregó pasivo y deudas de su holding por 33 millones a una promotora que creó en 2011, con su padre como administrador, y que en dos años suspendió pagos.

El papel del padre

Alvariño asegura que en el accionariado de la firma creada en 2011, Promociones Atlánticas Sextante, su padre, fallecido el año pasado, solamente controlaba el 2% del capital directamente, mientras que el grupo familiar, Alvariño Inversiones, detentaba un 95%. La cuestión, explica el presidente de la patronal a Economía Digital, es que "mi padre se empeñó en ser administrador único" de la inmobiliaria.

Salvador Fernández Troncoso, fundador del grupo de empresas que gestiona actualmente su hijo, falleció el año pasado, a la edad de 98 años. Cuando fue nombrado administrador de la promotora contaba con 95 años. Fernández Alvariño explica, para ilustrar que Promociones Atlánticas Sextante abonó de forma íntegra las deudas a su principal acreedor, Caixanova, que no se realizó ninguna quita de la deuda traspasada antes del concurso.

El presidente de la patronal relaciona la financiación obtenida con un crédito para la construcción de un edificio en la Avenida de Madrid, en Vigo, cuya comercialización no tuvo éxito, dice. La inversión fue de 45 millones y al grupo le prestaron esos 33 millones que, a través del concurso, devolvió a Caixanova, explica. También utilizó parte del dinero para comprar acciones del grupo familiar a su hermano, añade.

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