Alimentos Lácteos negocia en la Xunta una inyección de capital para relanzar el proyecto

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La compañía estudia compartir la planta de Outeiro de Rei para abaratar costes y buscar alianzas

Miguel Martín entrega el premio Ruta Deleite

07 de diciembre de 2012 (17:20 CET)

La dirección de Alimentos Lácteos intenta insuflar nueva vida al proyecto, después de que la producción en la planta de Outeiro de Rei (Lugo) “tocara fondo” a finales de septiembre. La unión de cooperativas, que nació con el objetivo de ocupar las instalaciones de Leche Pascual y comercializar un producto 100% gallego, diseña un nuevo plan de negocio que disipe las dudas sobre su viabilidad y resulte atractivo para la Administración. El objetivo es relanzar el proyecto y, para ello, Alimentos Lácteos necesita inspirar confianza y obtener liquidez.

“Estamos negociando con la Xunta un préstamo, no ayudas. Hemos entrado en una nueva fase en la que recuperamos producción y precios, gracias a las campañas de publicidad”, expone el gerente de la empresa, Miguel Martín. “Buscamos aliados capitalistas, industriales y lácteos para realizar un planteamiento sólido, porque, tal cual estaba planteado, ni a la Administración ni a la Banca les parecía consistente”, concluye.

Las tres medidas responden a los males que atenazan la viabilidad de Alimentos Lácteos. La falta de liquidez, que necesitan corregir a través de una inyección de capital --socio capitalista--, y la caída de la producción, para lo que intentan abrir el proyecto a nuevas cooperativas. Además, desde gerencia reconocen que el rendimiento actual de la planta de Outeiro de Rei está por debajo de sus posibilidades, por lo que tratarán de compartir espacio con otras cooperativas o empresas --socio industrial-- “Se trata de buscar alianzas. con cooperativas integradas en Alimentos Lácteos o externas, para aprovechar la planta, compartir gastos y crear sinergias que nos beneficien mutuamente”, explica Martín.

Deuda o inversión


En el camino hacia la rentabilidad, Alimentos Lácteos tendrá que hacer frente a los pagos pendientes con socios y ganaderos. Las centrales agrarias Sindicato Labrego Galego y Unións Agrarias concuerdan en señalar una deuda de entre “tres y cuatro meses” con los ganaderos que realizan el suministro, lo que llevó a una retirada en las entregas de leche a la compañía. Alimentos Lácteos matiza la deuda de la compañía. “Es una inversión en la empresa --corrige Miguel Martín-- Las cooperativas que han invertido lo han hecho de forma consciente y, en muchos casos, por encima de sus posibilidades, considerándolo una inversión en la compañía. El planteamiento es que puedan conseguir un pago de la leche en una proporción aproximada de dos litros por cada litro invertido. De momento no se ha podido realizar el retorno pero estamos trabajando en ello”.

8 millones entre avales y préstamos

A pesar de los esfuerzos de dirección por articular un plan que garantice la solvencia del proyecto, la salud de Alimentos Lácteos preocupa en el ámbito político y sindical. El BNG ha solicitado información a la Xunta sobre los fondos destinados a la empresa, debido a que “hay un riesgo de que entre en suspensión de pagos según las últimas informaciones que tenemos”, explican en la formación política.

No es la primera vez que solicitan informes sobre las partidas destinadas a Alimentos Lácteos. La última respuesta oficial del Gobierno gallego la recibieron en febrero de este año y situó en “5 millones de euros” las inversión de la Xunta en la empresa “entre préstamos y avales”, asegura la diputada Tereixa Paz. “A lo que hay que añadir un préstamo de tres millones de euros concedido por Xesgalicia en septiembre, del que sólo se han movilizado entre 300.000 y 400.000 euros porque se estableció como condición que Alimentos Lácteos sufragara la deuda con los ganaderos”, concluye.

Futuro


La diputada del BNG entiende que el proyecto de Alimentos Lácteos arrastra gran parte de los problemas del sector en Galicia y que necesita, para reactivarse, generar valor añadido a los productos. “El 80% de la leche se comercializa como leche líquida y por lo tanto, con escaso valor añadido. El futuro del sector pasa por la transformación del producto y por conseguir un valor más allá de la leche líquida”.

Comparten en gran medida la opinión en el Sindicato Labrego Galego. “No es viable un gran grupo lácteo gallego si nos dedicamos a hacer lo mismo que las otras empresas, a vender leche con soja argentina igual que los competidores. Si no, estamos creando un grupo lácteo para presumir políticamente pero con pocas vías de futuro. Creemos que la línea de trabajo debe pasar por el mercado de proximidad, la leche ecológica y el producto de calidad, con líneas de mercado que existen en otros países y que en Galicia ni soñamos con comercializar”, afirma Xabier Gómez, responsable sindical del sector lácteo.

Mientras, en Alimentos Lácteos, siguen mirando con optimismo al futuro. Casi todos los agentes del sector coinciden en que perder el posicionamiento en el mercado de Deleite y Muuu, uno de los principales activos de la empresa, sería una gran pérdida para los productores gallegos. Desde la dirección de la compañía, continúan esforzándose para articular un plan que alargue la vida al proyecto y los encamine hacia la rentabilidad. “Sería una pena desaprovechar el nivel lácteo y la implantación de las marcas, sería un fracaso no aprovecharlas”, asegura Martín. “Nuestro empeño es que la clientela no baje y hemos entrado en una nueva fase que nos hace ser optimistas de cara a buscar alianzas y ampliar las posibilidades de fabricación”, concluye.
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