Alcoa sitúa a la planta de A Coruña al borde del cierre por enésima vez

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La multinacional duda de la viabilidad del centro coruñés tras perder parte de las bonificaciones por consumo eléctrico

Marcha de los trabajadores de Alcoa en 2012 por una rebaja de la tarifa eléctrica | EFE

24 de noviembre de 2014 (21:28 CET)

Otra vez la amenaza de cierre planea sobre la planta de Alcoa en A Coruña. El tira y afloja con los precios de la electricidad y las bonificaciones a los grandes consumidores provocan que, año tras año, la multinacional se replantee la viabilidad del centro coruñés, que da empleo a alrededor de 350 personas. De nuevo, la compañía estudiará si la planta es viable, y hará lo propio con la de Avilés, tras no haber obtenido precios competitivos en la subasta eléctrica celebrada la semana pasada. Para mayor desgracia, la multinacional reconoce que en A Coruña el impacto es mayor ya que las instalaciones tienen una tecnología menos moderna y eficiente

Alcoa aspiraba en la subasta de Red Eléctrica a un bloque bonificado de 90 megavatios en A Coruña, cuatro para la planta lucense de San Cibrao, y otro más para el centro asturiano. Obtuvo solamente tres de los cuatro de San Cibrao. Sin estas bonificaciones, la dirección pone en duda que las otras dos fábricas sean viables: "El precio competitivo es necesario para la viabilidad de las fábricas. Nos hemos volcado en el tema desde 2012 y estábamos seguros de que la subasta nos daría acceso. Sabemos que Alcoa no tuvo oportunidad de interrumpibilidad suficiente".

Un problema viejo

La multinacional evita pronunciarse, sin embargo, sobre un posible cierre. A Coruña y Avilés fueron los dos centros del gigante americano que se integraban en la filial Alcoa Inespal y que fueron segregados. Alertaron entonces los trabajadores de que se podía estar preparando una venta. Los precedentes hacían temer lo peor, ya que el gigante norteamericano acababa de lanzar un órdago al Gobierno, amenazando con echar el cierre en España si no había electricidad barata.

La clave del prolongado pulso está en la prima de interrumpibilidad, ese mecanismo por el que los grandes consumidores se desconectan de la red en momentos de exceso de demanda a cambio de jugosas bonificaciones.

Sin estabilidad


En esta ocasión, los trabajadores plantean un doble escenario. La esperanza es que, conforme mantiene el Boletín Oficial del Estado, se celebre una segunda subasta que mejore la situación de Alcoa en A Coruña y Avilés. De lo contrario, los ajustes serán duros. “Si se dan medidas traumáticas, actuaremos", se anticipó el presidente del comité de empresa en A Coruña, Nazario Arias.

Arias puso el dedo en la yaga al señalar que esta problemática será la de "cada año". De hecho, poco tiempo después de sus declaraciones, la Federación de Empresarios del Metal y Afines del Principado de Asturias (Femetal) pedía al Gobierno “unas políticas energéticas que den garantía y estabilidad a estas industrias de consumo intensivo de energía, para que a largo plazo puedan mantener sus niveles competitivos y con la seguridad de conocer la evolución de uno de los principales factores de coste".

¿Y en Lugo?


A la espera de la próxima subasta, tampoco la situación de la planta lucense es buena. La pérdida de la bonificación para uno de los bloques de 90 megavatios podría provocar también ajustes en el centro de San Cibrao, aunque Alcoa no se pronunció al respecto.
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