Protesta de los trabajadores de Alcoa ante el ERE planteado por la multinacional en la planta de Lugo / E.P.

Alcoa se harta: "No es realista pensar que se puede firmar un acuerdo"

El presidente de Alcoa en España, Álvaro Dorado, descarta que la compañía pueda llegar a un acuerdo con Liberty antes del 27 de septiembre, la fecha límite

El 27 de septiembre es la fecha marcada para que Alcoa y Liberty House, del conglomerado GFG Alliance, alcancen un acuerdo de venta que permita la supervivencia de la planta de aluminio de San Cibrao. Sin embargo, la multinacional americana ha emitido un comunicado que supone un auténtico mazazo para los intereses de A Mariña lucense en el que asegura que, tal y como van las negociaciones, "no es realista pensar que se puede llegar a un acuerdo" antes del límite estipulado en las negociaciones. El principal problema, insisten, parece estar en el contrato de suministro de la factoría de Alúmina, que Alcoa no quiere vender.

"Transcurridas casi dos semanas sin que GFG respondiera, el viernes envió a Alcoa una propuesta de términos y condiciones (termsheet) que no muestra ningún movimiento para avanzar en el proceso de venta de la planta de aluminio primario de San Cibrao", asegura la compañía en un comunicado.

El problema: el suministro de alúmina

"Según su última propuesta de termsheet, parece que GFG no está interesada en adquirir la planta de aluminio, a menos que también pueda obtener el control de la refinería de alúmina, asegurarse el suministro de alúmina en términos poco realistas y evitar comprometer sus propios fondos para el futuro de la planta de aluminio", dice Álvaro Dorado, el presidente de Alcoa en España.

La multinacional de Pittsburgh asegura que "ha negociado de buena fe durante todo el proceso" y que "ha realizado varias concesiones para llegar a un acuerdo" de acuerdo con el calendario marcado. Así, insiste en que ha ofertado el traspaso de la planta de aluminio primario por un euro, además de aportar 50 millones de euros a un fondo destinado a contribuir "al futuro de la planta". También asegura que se ofrece a pagar los costes necesarios para separar la planta de aluminio de la refinería, estimados entre 40 y 60 millones de euros y a garantizar un contrato de suministro de alúmina por cinco años, un periodo de tiempo muy pequeño para las pretensiones de Liberty que, siempre según la versión de Alcoa, solicitaría un contrato a 20 años.

“Dadas las demoras y las demandas no razonables de GFG, no es realista pensar que se pueda firmar un acuerdo de venta antes del 27 de septiembre, conforme a lo acordado entre Alcoa y los representantes de los trabajadores”, afirma Dorado.

Un artículo de C.D.P.

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