Un trabajador coloca una camiseta de 'Alcoa non se pecha' en la escultura de María Pita frente al Ayuntamiento de A coruña / EFE
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La multinacional se desmarca de la mesa de trabajo impulsada por Industria y traslada que mantiene los despidos si no aparece un comprador

Rubén Rodríguez

Economía Digital

Un trabajador coloca una camiseta de 'Alcoa non se pecha' en la escultura de María Pita frente al Ayuntamiento de A coruña / EFE

22 de noviembre de 2018 (05:00 CET)

El plan propuesto por el Ministerio de Industria de Reyes Maroto el pasado 8 de noviembre, bendecido por la Xunta y el Concello de A Coruña, está en un atasco. Alcoa plantó la reunión convocada para este miércoles en la sede del Ministerio, a la que sí se presentaron los gobiernos gallego y asturiano, los ayuntamientos de Avilés y A Coruña y los sindicatos. Sin la multinacional norteamericana, decidida a cerrar dos factorías y aplicar un ERE para casi 700 trabajadores, la reunión solo sirvió para despecho de los presentes, que criticaron la “nula voluntad” negociadora de la compañía, en palabras del consejero de Industria del Principado, Isaac Pola.

Alcoa trasladó al Gobierno el pasado martes su postura, que es la misma de las últimas semanas. Su prioridad es negociar el expediente de regulación de empleo, para lo que está dispuesta a alargar el periodo de consultas más allá de los ocho días que restan para que concluya el plazo legal. La condición que impone es que se constituya la comisión de negociación, algo que podría suceder este jueves si los sindicatos acuden a la reunión convocada por la aluminera en Madrid después de plantar las anteriores.

O un comprador o el ERE

La ausencia de la compañía este miércoles implica que continúa adelante con los despidos. Respecto al futuro de las plantas, lo único que parece vislumbrarse en el horizonte es la aparición de un posible comprador “con un proyecto viable y de continuidad de actividad para las factorías y la plantilla”, según las condiciones que fijó Alcoa. La multinacional aseguró este miércoles que no se le ha trasladado ninguna oferta hasta la fecha.

El conselleiro de Economía, Francisco Conde, pidió “una respuesta urgente” por parte de la compañía y el Gobierno al entender que no hubo avance alguno este miércoles. La Xunta espera que la multinacional se avenga a dialogar y que el Ejecutivo avance en garantizar un marco energético estable. Esto favorecería la llegada de un posible comprador y, de paso, allanaría el camino para el resto de electrointensivas de Galicia, entre ellas, la planta de Alcoa en Lugo.

El Gobierno gallego, al igual que el Concello de A Coruña y el Principado de Asturias, celebraron la convocatoria de la subasta de interrumpibilidad y el compromiso de Reyes Maroto para trabajar en un marco energético más estable para la industria, aunque nada de lo que se trasladó de las conversaciones cambiaba en absoluto el escenario para Alcoa, que desvinculó la decisión de los cierres de los costes energéticos. La compañía trasladó al Gobierno su intención de presentarse con las tres plantas a la puja por las primas de interrumpibilidad, a pesar de que planea clausurar dos de ellas.

Actitud “soberbia, insólita e intolerable”

En Asturias el enfado crece por momentos. El consejero de Industria, Isaac Pola, calificó la actitud de Alcoa de “insólita e intolerable” al plantar la reunión frente a la “unidad” del resto de las partes para buscar alternativas al cierre. La alcaldesa de Avilés, Mariví Monteserín, recalcó la misma idea tras censurar que la multinacional actuara de manera “soberbia e insolente”.

Sin ningún avance este miércoles, lo más urgente para los trabajadores es ganar tiempo, lo que podría dar lugar a que acudan a la reunión de este jueves para negociar el ERE, de manera que Alcoa amplíe el periodo de consultas.

 

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