Trabajadores de Alcoa durante una protesta en Madrid ante el Ministerio de Industria / EFE

Alcoa ofrece salvar 250 empleos y extiende su crisis a Lugo

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La multinacional propone salvar 250 empleos con un plan de prejubilaciones que afectaría también a la planta de San Cibrao; despediría a unas 350 personas

en A Coruña, 10 de enero de 2019 (21:48 CET)

Alcoa ha puesto negro sobre blanco su propuesta para las plantas de A Coruña y Avilés. Sobre la mesa ya no están los cierres y los 686 despidos que anunció en octubre. La multinacional está dispuesta a mantener operativas las fundiciones de las dos factorías, así como la torre de pastas de A Coruña, pues, aunque “son deficitarias” según la empresa, permitirían salvar unos 200 empleos.

Los otros 480 trabajadores solo podrían conservar su trabajo en dos casos: que apareciera un comprador antes del 30 de junio dispuesto a preservar la actividad completa de las plantas; o bien que se recolocaran dentro del propio grupo, en la planta que tiene en San Cibrao (Lugo).

El 70% del sueldo hasta los 63 años

No se trata de un incremento de plantilla. Alcoa propone un plan de bajas incentivadas para todos los trabajadores de las tres plantas con más de 57 años. Al incluir también el complejo de San Cibrao, donde tiene una planta de alúmina y otra de aluminio, se generarían vacantes a las que optarían los trabajadores que fueran a ser despedidos y que no se acogieron a la prejubilación. Tendrían preferencia los trabajadores con más antigüedad.

La compañía ofrece a los empleados veteranos que se prejubilen un complemento que, sumado a la prestación por desempleo, alcance un porcentaje del 70% de la retribución neta hasta los 63 años. Es decir, garantizaría el 70% del salario hasta esa edad a los trabajadores que se acojan a este esquema de plan de rentas.

Indemnización de 45 días por año y un plan de recolocación

Para los trabajadores que no pudieran recolocarse ni prejubilarse, Alcoa ofrece una indemnización 45 días por año trabajado con el límite de 24 mensualidades. Adicionalmente, el grupo norteamericano se compromete a suscribir un plan de recolocación externa con Lee Hecht Harrison, una empresa de recolocación, por un periodo de seis meses.

Las salidas se producirían este mismo mes, cuando se aplicaría un ERTE para unos 486 empleados hasta el 30 de junio. Si a esa fecha no apareciera un comprador, Alcoa ejecutaría el despido, sino es posible la prejubilación o la recolocación en San Cibrao.

Los trabajadores dicen ‘no’

Para que este plan salga adelante necesita del respaldo de la plantilla y, por el momento, no lo tiene. Los representantes de los trabajadores de A Coruña y Avilés han rechazado la propuesta por no dar "ninguna posibilidad de continuar con las fábricas". Además, aseguran que solo 22 trabajadores de las dos plantas podrían acogerse a las prejubilaciones y unos 50 podrían recolocarse en San Cibrao. De esta manera, la propuesta de la compañía se resume en salvar 250 empleos, prejubilar a 70 trabajadores y ofrecer un plan de recolocación al resto, unos 350.

La propuesta de los comités de empresa era muy distinta. Durante la reunión celebrada este jueves instaron a la multinacional "a valorar el impacto económico del cierre de las dos empresas y a provisionar dicha cuantía para ser entregada al Gobierno del Estado español, cediéndole al mismo tiempo la titularidad de las dos empresas".

"Para que, junto con los gobiernos autonómicos de Asturias y Galicia y los respectivos comités de empresas, pueda buscar sin presión alguna otro productor que se haga cargo de las mismas", explican en un comunicado. Alcoa les respondió que era una opción poco realista, según aseguran.

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