Los trabajadores de Alcoa en San Cibrao recrudecen sus protestas contra el cierre. E.P.

Alcoa: el plan para salvar San Cibrao calca el fiasco de A Coruña

Mesa de negociación, búsqueda de comprador... La hoja de ruta para la planta de Alcoa en Lugo copia el proceso de la fábrica coruñesa, revendida y en crisis

Déjà vu en San Cibrao. Un simple cronograma basta para advertir, con hechos, que el proceso de cierre de la planta de Aluminio Español, en Cervo, sigue al pie de la letra lo sucedido en los últimos dos años con las fábricas de Alcoa en A Coruña y Avilés, revendidas en unos seis meses y ahora en pleno conflicto. Mismo guión para similar problema, a decir de los pasos que hasta ahora han dado todos los actores.

Para empezar, Alcoa, que sigue teniendo un problema serio en A Coruña, por los pagos comprometidos al primer comprador de la planta, el fondo suizo Parter, y ahora bloqueados con el nuevo propietario, Grupo Industrial Riesgo, que acusa a la multinacional de dudosas prácticas contables. Del incendio en A Coruña, con encierro de los trabajadores en el ayuntamiento este miércoles, lo que da idea del lío, a las llamas desatadas en San Cibrao. De intentar apagarlas se encargó ayer hasta el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, que anunció en el Congreso la búsqueda de un comprador para la fábrica, para sorpresa nada indisimulada de Alcoa.

Hoja de ruta para A Coruña y San Cibrao

Primero fue el anuncio directo del cierre de la planta de aluminio de Lugo, con más de 500 trabajadores sometidos a un proceso que acabará en ERE de extinción. Un período de consultas "informal" anunciado por el grupo, de unos quince días, abría la vigilia en San Cibrao, como sucedió en A Coruña hace año y medio.

A finales de octubre de 2018, tras el anuncio de los cierres de A Coruña y Avilés, se constituía en Madrid una mesa multisectorial, como la anunciada ayer por parte del Ministerio de Industria para la fábrica lucense. Los protagonistas, antes y ahora, serán casi los mismos: empresa, sindicatos, Administración central y autonómica. Aquella primera reunión de octubre del 18 acabó con CC OO y UGT levantándose de la mesa, al negarse Alcoa a retirar el ERE extintivo.

¿La antesala de la venta de Cervo?

Sigue la particular desescalada del grupo en Galicia.  Sin decirlo, Pedro Sánchez, con su anuncio de ayer de búsqueda de comprador para San Cibrao, dejó sobre la mesa otra evidencia: Alcoa se va y mantendrá solo Alúmina en Cervo. El proceso pinta irreversible si el Ministerio de Industria ya está a la caza de inversor.

Todo este proceso ha venido precedido de anuncios de pérdidas millonarias tanto en A Coruña y Avilés, antes, como en San Cibrao, ahora. Varios fueron los amagos durante años, inicialmente vinculados a unas subastas de interrumpibilidad insuficientes, y a un estatuto de la industria electrointensiva que no llega, ahora. La falta de inversiones en A Coruña y en San Cibrao durante los últimos años también fue un denominador común antes de los anuncios de cierre.

Una subasta a dos vueltas

Ahora rebautizada como Alu Ibérica, y antes de caer en manos de Parter Capital, primero, y Riesgo, después, la planta de A Coruña fue sometida a una suerte de subasta a dos vueltas por parte de Alcoa, con un proceso que se abrió en marzo del año pasado y finalizó, sobre la bocina, el 30 de junio, fecha tope que dio Alcoa en aquel momento.

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Ofertas no vinculantes, primero, con cartas de intenciones, y una comisión técnica para valorar las las propuestas una vez fueran firmes y pasaran el primer filtro. Ese fue el proceso en A Coruña, pilotado siempre por Alcoa aunque con una mesa técnica para salvar las formas en el Ministerio de Industria. ¿Sucederá ahora lo mismo en San Cibrao?

Un artículo de X.R.M.

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