Air Nostrum recortará vuelos en la Comunidad Valenciana para fortalecer Madrid

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La compañía anuncia la eliminación de varias rutas transversales como medida para evitar la “megatormenta perfecta” de la crisis

30 de septiembre de 2011 (18:38 CET)

El consejero delegado de Air Nostrum (la aerolínea regional asociada a Iberia), Carlos Bertomeu, ha anunciado este viernes que reducirá un 26% los vuelos desde la Comunidad Valenciana y que intensificará sus operaciones desde el aeropuerto de Madrid. A partir de otoño desaparecerán rutas transversales, como las que unen Barcelona con Albacete y Valencia, Alicante con Sevilla y Gran Canarias o Bilbao con A Coruña.

Madrid pasará a registrar así dos terceras partes de los vuelos de Air Nostrum. En los últimos meses, el tráfico de la compañía en la Comunitad ha caído un 26%, mientras que el aumento de los vuelos con origen o destino en el aeropuerto de Barajas ha sido del 22% y, el del número de pasajeros, del 30%. Esa apuesta por la capital como centro de operaciones plantea la duda de si es sostenible mantener en Manises la base de mantenimiento y las oficinas centrales, aunque Bertomeu ha señalado que no hay nada decidido al respecto.

Sí ha informado de que se incrementarán un 7% los vuelos internacionales, dentro de las medidas que se están adoptando para luchar contra la “megatormenta perfecta” que afecta de nuevo al sector, al que le auguró unas perspectivas “terribles”, después de un año 2010 relativamente estable. “Hace más frío en el mercado español que fuera”, ha asegurado. El auge del precio del crudo, la depreciación del euro y las graves deficiencias del control aéreo español son, según él, las principales causas de la crisis.

Mejor aerolínea europea

El anuncio ha sido hecho en Roma, donde estos días se celebra la asamblea general de la European Regions Airline Association (ERA), que justamente ha premiado a Air Nostrum como mejor aerolínea europea del año por su "rápida respuesta" ante la crisis. La cancelación y suspensión de vuelos por parte de la empresa arrancó a finales de 2008, debido a la caída de su rentabilidad. La escasa demanda y “continuado descenso del ingreso medio por pasajero”, así como la “falta de apoyos” llevaron a tumbar o, en el mejor de los casos, relegar a los meses estivales, muchas de las rutas.

En el año 2009, como parte de un “plan de acción contra la crisis”, la empresa planteó un ERE que afectaba a 509 trabajadores aunque finalmente, tras la negativa por parte de Trabajo y después de negociar con los sindicatos, sólo 116 personas salieron de la empresa.

En 2010, tras acometer varios ajustes adicionales, que incluían la modernización de la flota y la reducción del número de vuelos, se logró incrementar el grado de ocupación de los aviones y el ingreso medio por pasajero. Volvió entonces a obtener beneficios (pasó de registrar pérdidas por valor de16,2 millones en el ejercicio 2009 a lograr 18,3 millones de euros de beneficios en 2010), aunque el consejero delegado ya advirtió ayer que el ejercicio 2011 se cerrará con una bajada "muy sensible" de los resultados.
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