Adolfo Domínguez facturaba 70 millones más al principio de la crisis con 60 tiendas menos

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Adolfo Domínguez durante una junta de accionistas | Rosa Veiga (EFE)

A Coruña, 06 de mayo de 2015 (01:47 CET)

Adolfo Domínguez planea aplicar un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) a su plantilla para poder mantener "la viabilidad de la compañía". Así lo ha asegurado la compañía del modisto ourensano, que no ha especificado el número de empleados que se verán afectados por esta medida. La situación de la compañía es complicada ya que, a pesar de tener en marcha un plan para reducir costes que pasa por cerrar las tiendas que no son rentables, no lograr revertir la situación de números rojos que encadena desde hace varios ejercicios.

De hecho, la cotizada gallega cerró 2014 con unas pérdidas de 11,03 millones de euros, un 7,5% más que en 2013. Los ingresos de la textil descendieron un 8,2% hasta los 121,54 millones, en parte por el plan de reestructuración y cierre de tiendas, ya que en cuatro años cerró 140 puntos de venta.

¿Un crecimiento demasiado rápido?

Diversas fuentes del sector textil creen que la crisis de Adolfo Domínguez vino motivada por su fuerte crecimiento durante los años de crisis, sobre todo en mercados que se vieron fuertemente afectados por la desaceleración, como España y Portugal. Lo cierto es que el dibujo de las cuentas de la textil al inicio de la crisis, marcada para muchos en 2007, era bien distinto.

Entonces, la compañía del modisto contaba con 518 tiendas, repartidas en su mayoría en España. En total 61 establecimientos más que los actuales, cuyo número ya se ha visto rebajado considerablemente en los últimos ejercicios buscando volver a la senda de la rentabilidad.

Los números de 2007

Frente a las pérdidas de 11 millones que cerró a principio de año, en 2007 Adolfo Domínguez ganó 21,2 millones de euros. Sus ventas, aquel ejercicio, con menos tiendas fueron de 190,9 millones de euros, casi 70 más que la facturación que acuñó en 2014.

En los albores de la crisis, a pesar de tener menos establecimientos, contaba con una plantilla compuesta por 1.677 empleados, frente a los 1.518 que suma en la actualidad.

Los inicios de la caída

De momento, poco se sabe del expediente de empleo que pretende impulsar el modisto que hizo bella la arruga. En un comunicado, la empresa avanzó que habrá modificaciones de las condiciones de trabajo y movilidad. Hace dos años ya planteó un ERE en su fábrica de Ourense y puso en marcha una reducción de salario que iba aparejada a las cuentas y la rentabilidad de la compañía, si bien esa bajada en los sueldos se revirtió posteriormente, regresando a los emolumentos habituales.

En 2007, los inicios de la crisis, Adolfo Domínguez estaba en pleno crecimiento. Contaba con varias líneas de negocio: Adolfo Domínguez, AD (de ropa de mujer), Línea U (ropa joven), Salta (deportiva), Mi Casa (menaje) y ADC (complementos).

Entonces, a pesar de los buenos resultados, ya había presagios. "Debido a la estructura de precios del grupo y a los esfuerzos comerciales, la mayor parte de las sociedades dependientes sufren pérdidas continuadas, encontrándose en una situación financiera débil", apuntaba entonces la compañía en su memoria anual.

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