Adolfo Domínguez apuesta por “retener el talento” y abandona los recortes salariales

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Los números rojos de la textil llevaron a aplicar rebajas de entre un 5% y un 15% del sueldo el pasado año

Adolfo Domínguez

21 de febrero de 2013 (21:38 CET)

Los trabajadores de la planta de Adolfo Domínguez en la planta de Ourense se han llevado una alegría. La dirección ha llegado a un acuerdo con los representantes de la plantilla para dejar sin efectos los recortes salariales que se comenzaron a aplicar el año pasado debido a los números rojos de la compañía.

El pasado junio, la firma del modisto ourensano llegó a un acuerdo con los trabajadores para dar luz verde a unos recortes salariales que se establecieron por tramos, del 5% al 15% del salario de toda la plantilla. Además, entre las medidas de reajuste, 50 de las 620 personas de la plantilla se vieron afectadas por un expediente de regulación de empleo (ERE).

Plantilla “a gusto”

La idea inicial era que los sueldos de los empleados se recuperasen cuando los números de la compañía mejorasen, cosa que esperaban que sucediese en virtud de un nuevo plan puesto en marcha que apuesta por la expansión en el mercados exterior. Sin embargo, según han explicado a Economía Digital, representantes sindicales, en esta última negociación no se ha hablado tanto de cifras sino de tener a la plantilla “a gusto”.

De hecho, según la propia compañía ha remitido a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) “esta nueva medida se ha acordado ante las dificultades observadas en los últimos meses en la implantación de la variabilización salarial y al objeto de retener el talento en la sociedad”.

Estanilao Carpio

Fuentes de la plantilla aseguran que en esta decisión ha pesado la figura del nuevo director general de la firma, Estanilao Carpio. Este desembarcó en la textil el pasado septiembre con el objetivo de dar apoyo al presidente del grupo, Adolfo Domínguez, en el desarrollo de a estrategia a medio y largo plazo, tanto en el mercado nacional como en el internacional.

“Ha optado por premiar a la plantilla, más que por castigarla. Sabía que había gente que realiza un trabajo muy importante que no estaba conforme con la rebaja salarial, y no se podía dejar sin efecto los recortes para unos sí y para otros no”, comentan.
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